La ministra de Defensa ha reafirmado en el Congreso la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas, ha pedido disculpas a los ceutíes "que se hayan sentido abandonados" y ha defendido la actuación del CNI durante la crisis migratoria.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha reivindicado este martes la soberanía española sobre Ceuta y Melilla durante su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso para explicar la actuación de su departamento durante la crisis migratoria iniciada el 30 de julio.
"Que nadie siembre la menor duda: Ceuta y Melilla son España", ha afirmado Robles, que ha insistido en que "no es que sean españolas, son españolísimas" y ha añadido que "son intocables".
"Cualquier amenaza o agresión que se realice a cualquiera de esas dos ciudades autónomas lo es a España en su conjunto", ha advertido, antes de añadir que "lo sucedido el pasado 30 de julio no puede volver a ocurrir".
La ministra también ha anunciado el diseño de nuevas barreras físicas y balizas de señalización en la playa de El Tarajal para reforzar la contención y ha señalado que España trabaja con la Comisión Europea para aumentar la participación de Frontex en la protección de la frontera.
Y ha pedido disculpas a los habitantes de Ceuta: "A aquellos que se hayan sentido abandonados o no lo suficientemente acompañados, les pido perdón". Y ha reiterado: "No están abandonados y no lo van a estar".
Robles defiende al CNI frente a las dudas
Uno de los principales asuntos de la comparecencia ha sido la información disponible antes de la entrada masiva. "El CNI realizó la labor exigible y dio información", ha defendido Robles.
La ministra ha revelado que 25 agentes del CNI trabajan en Ceuta y monitorizan diariamente, entre otras cuestiones, la inmigración irregular, las relaciones con los países fronterizos, las mafias organizadas, el terrorismo yihadista y posibles amenazas híbridas. Según Robles, la información fue compartida y analizada con las Fuerzas de Seguridad y la Delegación del Gobierno.
Este mismo martes, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reiterado tras el Consejo de Ministros que "no hubo ningún informe" que anticipara que el 30 de julio se produciría una entrada masiva.
Preguntado expresamente por si mantenía su versión tras las declaraciones de Robles, Marlaska ha asegurado que no vio "ningún aviso que alertara de una entrada de estas dimensiones".
El papel de las redes y una posible "desestabilización"
Robles ha situado a las redes sociales en el centro de su explicación sobre cómo se desencadenó la entrada masiva. Ha descrito "una gran actividad en Facebook para organizar cruces, instrucciones para acceder a Ceuta a nado" y ha denunciado una interpretación interesada de una sentencia del Tribunal Supremo.
"Es incorrecto que la sentencia diga que si se entra a nado no habrá retorno. Se usa la sentencia de una manera interesada", ha señalado. Según Robles, desde las 11:30 del 30 de julio "miles de personas cruzaron la frontera dominados por la urgencia" aprovechando una "ventana de oportunidad". La ministra ha descrito lo ocurrido como una "avalancha que se automoviliza movida por una red".
Robles ha advertido además de que todavía quedan incógnitas y ha apuntado a "actores interesados que probablemente hayan favorecido esta crisis o estén utilizándola con una clara finalidad política de desestabilización, no sólo de España, sino también de la Unión Europea".