Según fuentes policiales consultadas por 'El Español', los seis agentes destinados en la frontera del Tarajal aseguran que la Delegación del Gobierno les ordenó facilitar la entrada de los inmigrantes durante la invasión del 30 de julio.
Los seis policías nacionales que se encontraban el pasado 30 de julio en la frontera del Tarajal recibieron una orden clara de la Delegación del Gobierno en Ceuta: "no actuar y abrir las puertas". Según fuentes policiales y el sindicato mayoritario Jupol al periódico digital 'El Español', la instrucción fue trasladada telefónicamente alrededor del mediodía, cuando la entrada de personas ya había comenzado.
Los agentes, encargados de gestionar el paso fronterizo, se encontraban en una situación de clara inferioridad numérica frente a quienes intentaban acceder a la ciudad autónoma. La orden recibida supuso permitir la entrada de centenares de marroquíes con el objetivo de evitar que se acumularan nadadores en la zona del espigón.
La instrucción procedía de la propia Delegación del Gobierno, dirigida entonces por Miguel Ángel Pérez Triano, y fue posteriormente comunicada a los seis agentes desplegados en la zona. Fuentes policiales sostienen que aquella fue la única comunicación que mantuvieron esa mañana con la Delegación.
El relato de los policías choca con las palabras pronunciadas posteriormente por Pedro Sánchez en el Congreso. El presidente afirmó que los agentes tuvieron que elegir entre mantener la estanqueidad de la frontera y "defender la vida humana", calificando su decisión de "correcta, inteligente y valiente".
Las declaraciones de Sánchez han generado malestar entre los agentes, que consideran que el Gobierno trasladó a los policías la responsabilidad de una decisión que, según su versión, había sido tomada previamente por la Delegación del Gobierno.
Mandos de las Unidades de Intervención Policial cuestionan además que en aquel momento existiera un riesgo inminente de avalancha que justificara por sí solo la apertura de las puertas. Según fuentes policiales citadas por 'El Español', la situación en el espigón no implicaba necesariamente un peligro de ahogamiento, ya que podía atravesarse incluso caminando sobre las rocas.
La polémica se produce además después de que el Centro Nacional de Inteligencia detectara mensajes y grupos en redes sociales que alentaban un asalto masivo a Ceuta. Un informe fechado el 29 de julio advertía de convocatorias para entrar en la ciudad tanto a nado como a través de la valla durante la celebración de la Fiesta del Trono.
Los documentos del CNI señalaban varios grupos con decenas de miles de miembros, entre ellos uno de Facebook con más de 160.000 integrantes. En ese contexto, los policías que estaban en primera línea aseguran sentirse abandonados y cuestionan que ahora se presente como una decisión propia una orden que, según su testimonio, recibieron directamente de la Delegación del Gobierno.