El rey Carlos III aclara que Harry y Meghan seguirán siendo considerados ciudadanos particulares y no recuperarán su condición de miembros en activo de la familia real británica.
El príncipe Harry y Meghan Markle seguirán siendo considerados "ciudadanos particulares" y no deberán recibir el trato reservado a los miembros en activo de la familia real británica tras su regreso al Reino Unido, según una carta emitida en nombre del rey Carlos III.
El duque y la duquesa de Sussex regresaron el mes pasado desde California junto a sus dos hijos, Archie y Lilibet, después de haberse trasladado a Estados Unidos en 2020 en medio de una profunda disputa en el seno de la familia real.
La carta, difundida por el lord chambelán en nombre del monarca, especifica además que Harry y Meghan no podrán utilizar el tratamiento de alteza real. "Es bien sabido que en enero de 2020 el duque y la duquesa renunciaron a desempeñar funciones de representación en nombre del soberano y ya no son miembros en activo de la familia real", señala la misiva.
"Esta situación, distinta de las funciones estatales y reales que desempeñan los miembros en activo de la familia real y que concede a la pareja margen personal en cuanto a su independencia económica y la protección de su intimidad según sus deseos, seguirá siendo plenamente respetada", añade.
La carta se emitió "para ayudar a evitar dudas o confusión" sobre la situación de Harry y Meghan. También aborda el previsto regreso de la pareja a los actos públicos relacionados con las organizaciones benéficas a las que apoyan.
"La labor solidaria del duque y la duquesa es un asunto personal para ambos y se realiza a título privado. En resumen, su situación es comparable a la de ciudadanos particulares con intereses comerciales y benéficos", indica la carta.
Harry y Meghan regresan al Reino Unido entre dudas sobre su seguridad
Según la prensa británica, Harry y Meghan viven desde su regreso en agosto en una vivienda en los Cotswolds, una acomodada zona de Inglaterra, y ya han encontrado un nuevo colegio para sus hijos. Su regreso al Reino Unido se produce en medio de la persistente incertidumbre sobre su seguridad y sobre si el Estado financiará algún tipo de protección para la familia.
Al abordar la cuestión el mes pasado, el primer ministro británico afirmó que se trata de un "asunto privado" para Harry y Meghan y que el Gobierno les "desea lo mejor" en esta nueva etapa. El Royal and VIP Executive Committee es el organismo encargado de decidir qué figuras públicas y miembros de la familia real reciben protección.
Durante los seis años que pasaron en Estados Unidos, Harry y Meghan concedieron una entrevista a Oprah Winfrey en la que realizaron numerosas revelaciones sobre su relación con la familia real y explicaron algunos de los motivos que los llevaron a abandonar el Reino Unido. Harry señaló, entre otros factores, el escrutinio de la prensa británica y la falta de apoyo.