En un artículo en 'Euronews', el doctor Nikolas Stihl, de la empresa alemana líder de motosierras, pide reformas, como una semana de 40 horas sin subida salarial para mantener la prosperidad alemana y el estado del bienestar.
El empresario familiar de Waiblingen, en el sur de Alemania, habla sin rodeos: "La economía alemana lleva años atrapada en un modo de crisis. Para superar la persistente debilidad del crecimiento hacen falta mejores condiciones marco", afirma Stihl.
Stihl: 5.480 millones de euros de facturación y más de 20.000 empleados
Stihl logró en 2025 una facturación de 5.480 millones de euros, con 20.246 empleados en todo el mundo. La empresa fue fundada en 1926 por Andreas Stihl y celebra su centenario. Nikolas Stihl es el nieto del fundador.
El empresario familiar Stihl piensa a largo plazo y para él está claro: "La situación de la economía alemana es grave, muy grave. En los últimos ocho años hemos perdido alrededor del 15% de nuestra producción industrial. Mes a mes, Alemania pierde en torno a 15.000 puestos de trabajo industriales". La base industrial corre el riesgo de erosionarse, y con ella el bienestar y el Estado del bienestar.
Según sus propios datos, Stihl es desde 1971 la marca de motosierras más vendida del mundo. Nikolas Stihl reconoce que "también los aranceles estadounidenses, la agresiva política industrial de China y las tensiones geopolíticas" lastran a empresas como la suya. Pero sobre todo son los problemas internos los que frenan a las compañías: "una economía sobrerregulada, elevados costes de energía, altos costes laborales, impuestos elevados y un nivel educativo y de cualificación en descenso".
Las reformas previstas del Gobierno se quedan cortas
Las reformas previstas por el Gobierno federal (reforma del seguro médico obligatorio, planes de reforma de las pensiones, los impuestos y el mercado laboral) son buenos compromisos, pero no bastan para sacar a Alemania de su crisis estructural. Si estos acuerdos vuelven ahora a "reabrirse", tendría consecuencias devastadoras para la confianza de la economía en la política, advierte el empresario.
Nikolas Stihl afirma: "Ahora se trata de movilizar todas las fuerzas para acometer nuevas reformas que generen impulsos visibles para la inversión y el crecimiento. Para ello, la coalición de Gobierno y también los agentes sociales tienen que superar sus reticencias para estar a la altura de su responsabilidad con Alemania".
Los próximos pasos de reforma deberían centrarse en la reducción de la burocracia, el aumento del volumen total de trabajo en la economía, la rebaja de los costes laborales y nuevos incentivos para la investigación y el desarrollo.
Los alemanes tienen que trabajar más para mantener su bienestar
Stihl reclama una "administración de calidad", con normas comprensibles, procedimientos ágiles y rápidos y obligaciones de información razonables, todo ello digitalizado y apoyado por la inteligencia artificial. "En consecuencia, las obligaciones legales de información deberían anularse de forma general y mantenerse solo allí donde su necesidad se justifique de forma explícita. Si las autoridades públicas actúan mucho más como prestadoras de servicios para ciudadanos y empresas, aumentará la confianza en Alemania como lugar de actividad económica y también en la política".
Para Nikolas Stihl lo más importante es aumentar el volumen de trabajo, en otras palabras, que los alemanes vuelvan a trabajar más: "Para mantener nuestro bienestar y garantizar unas prestaciones sociales de alto nivel, tiene que aumentar el volumen total de trabajo en la economía. Un mayor volumen de trabajo incrementa la actividad económica. En este sentido, el debate sobre más trabajo es un debate sobre la preservación de nuestro bienestar y en absoluto una discusión sobre la supuesta pereza de los trabajadores".
Semana laboral de 40 horas sin compensación salarial
Alemania debe agotar todas las posibilidades para incrementar el volumen de trabajo mediante incentivos para hacer más horas, la ampliación de la vida laboral con excepciones justas para las profesiones físicamente exigentes, un mejor aprovechamiento del potencial de mano de obra existente (personas desempleadas, trabajadores a tiempo parcial), la llegada de personal cualificado, el pago del salario solo a partir del segundo día de enfermedad y la supresión de la baja médica telefónica. Las ganancias de productividad derivadas de la digitalización y del creciente uso de la inteligencia artificial no compensarán los efectos negativos de la evolución demográfica.
A partir de octubre de 2026 comenzarán las negociaciones colectivas en la industria metalúrgica y eléctrica entre sindicatos y empresarios.
Stihl advierte: "Ya no tenemos la ventaja de productividad frente a competidores importantes que justificaba nuestros elevados costes laborales. Por ello, abogo por aumentar la jornada laboral semanal a 40 horas, y hacerlo sin compensación salarial".
Impulsar la IA, la robótica, la biotecnología, la exploración espacial y las tecnologías cuánticas
Es consciente de que así exige mucho a los trabajadores, pero asegura que no quiere quitarle nada a nadie. Se trata de la competitividad, de mantener la producción en Alemania y de salvaguardar los puestos de trabajo. Stihl cuenta con sociedades de producción en ocho países, además de 40 filiales propias de ventas y marketing y más de 50.000 distribuidores profesionales en todo el mundo.
En cuanto a los costes laborales indirectos (tipos de cotización a los seguros de pensiones, enfermedad, dependencia y desempleo), solo considera aceptable un límite máximo del 40% del salario bruto.
Además, Stihl reclama crear condiciones más atractivas para las empresas innovadoras, por ejemplo mediante mayor libertad regulatoria, incentivos fiscales más elevados y un uso más intenso del capital riesgo. "En conjunto, las innovaciones y su autorización deben tener aún más prioridad que hasta ahora y no pueden verse frenadas por la burocracia".
Ámbitos de futuro como el uso industrial de la inteligencia artificial, la robótica, la biotecnología, la tecnología médica, la exploración espacial o las tecnologías cuánticas deberían recibir un apoyo mucho más específico.
"Alemania ya ha demostrado en muchas ocasiones que puede renovarse"
La conclusión del responsable de la marca líder mundial de motosierras y de una empresa tecnológica global es clara: "No podemos perder más tiempo, porque solo un país fuerte y competitivo puede garantizar el bienestar y un Estado social sólido. Alemania ya ha demostrado en muchas ocasiones que puede renovarse".
Para que la población asuma los retos que se avecinan, es necesaria "una evaluación sin concesiones de la situación actual" y, a continuación, un plan global que esboce qué cambios llegarán a la ciudadanía. "Ha llegado el momento de actuar con determinación", subraya Nikolas Stihl.