Netanyahu defiende el ataque israelí efectuado el año pasado contra Doha, la capital, en el que murieron varios altos cargos de Hamás incluyendo el hijo de uno de sus principales diplomáticos.
En una entrevista con el canal israelí 'i24NEWS', el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha rechazado las acusaciones de que Qatar haya influido en la política israelí durante la guerra de Gaza, calificándolo de "estado hostil" pese al posicionamiento del emirato frente a su enemigo sistémico: Irán.
"Qatar es un Estado hostil, pero no es un Estado que haya dictaminado nada aquí", declaró el primer ministro israelí, que también abordó el ataque que su Ejército llevó a cabo en la capital catarí. El bombardeo de septiembre de 2025 tuvo como objetivo a altos cargos de Hamás que se encontraban en Doha en el marco de las negociaciones sobre una propuesta de alto el fuego en Gaza respaldada por Estados Unidos. Seis personas murieron y Qatar condenó el ataque como una violación de su soberanía.
Más tarde ese mismo mes, Netanyahu pidió disculpas a Qatar durante una conversación con el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro catarí, y afirmó que Israel no volvería a realizar un ataque de ese tipo.
Netanyahu ha hecho estas últimas declaraciones al defender a su Gobierno por la transferencia de dinero catarí a Gaza antes de los ataques de Hamás contra Israel del siete de octubre de 2023, asegurando que los fondos estaban destinados a "fines humanitarios" y que las transferencias habían sido recomendadas por los organismos de seguridad israelíes.
Qatar ha negado en repetidas ocasiones haber financiado a Hamás y sostiene que su ayuda se dirige a los palestinos de Gaza a través de mecanismos conocidos por Israel y Estados Unidos.
Qatar responde a Irán por los ataques
Las declaraciones se produjeron en un momento en que Qatar e Irán intercambian lasversiones sobre los ataques con misiles y drones iraníes contra territorio catarí. El viernes, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Majed Al Ansari, acusó a Teherán de utilizar de forma selectiva un documento de seguridad catarí para respaldar su afirmación de que los ataques iraníes habían tenido como objetivo principal instalaciones militares estadounidenses.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, citó una evaluación de seguridad catarí elaborada para la Unión Internacional de Telecomunicaciones y afirmó que demostraba que los ataques iraníes se dirigieron contra instalaciones militares estadounidenses y no contra zonas civiles.
Baghaei sostuvo que el documento mostraba que casi todos los ataques habían tenido como objetivo instalaciones estadounidenses con la excepción de un impacto en marzo contra unas instalaciones de gas en Ras Laffan, afirmando que esas instalaciones apoyaban operaciones militares estadounidenses contra Irán.
Al Ansari rechazó esa interpretación, señalando que Irán estaba citando el documento fuera de contexto. "Si la parte iraní desea remitirse a documentación oficial, la invitamos a consultar el registro presentado formalmente por el Estado de Qatar ante Naciones Unidas". Este remitió a los documentos enviados por Qatar a la ONU que recogen el sobrevuelo de misiles iraníes sobre zonas civiles, comerciales y residenciales y señaló que ataques anteriores habían provocado daños y heridos.
Al Ansari también rechazó que Irán califique el ataque de Ras Laffan como "presunto", y subrayó que el bombardeo ha sido documentado formalmente por Qatar. "El Estado de Qatar no es parte en este conflicto", afirmó, y añadió que los ataques contra territorio catarí y contra infraestructuras civiles no pueden justificarse como respuestas legítimas.
Qatar envió además el viernes sendas cartas al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo de Seguridad en las que rechaza la justificación jurídica de Irán para los ataques iniciados el 28 de febrero. Doha sostuvo que Teherán sigue siendo responsable en virtud del derecho internacional y que Qatar mantiene el derecho a defenderse y a reclamar una compensación por los daños.