El Ministerio del Interior de la nación del Golfo informa de que siguen las operaciones de búsqueda y rescate para hallar a una veintena de desaparecidos tras la explosión del complejo energético, a unos 80 kilómetros al norte de Doha, la capital.
Una explosión de origen desconocido ha sacudido la principal terminal de exportación de gas natural de Qatar el domingo por la noche, desatando un incendio que ha dejado al menos 54 heridos y 18 personas sin localizar horas después.
La explosión en el área industrial de Ras Laffan, en la costa norte del emirato, podría provocar más caos en los mercados energéticos mundiales, dado que Qatar es uno de los principales productores de gas natural del mundo. Los hechos se han desatado mientras los trabajadores intentaban reanudar sus operaciones, en pausa tras un bombardeo iraní acontecido en marzo y que afectó a la planta.
Qatar paralizó su producción después de que el férreo control de Irán sobre el estrecho de Ormuz impidiera enviar cargamentos a sus clientes. Con Irán aflojando su control sobre el estrecho mientras continúan las negociaciones para un fin permanente de la guerra, el país comenzó los trabajos para intentar reactivar su terminal de exportación.
El domingo por la noche esos trabajos provocaron la explosión y un incendio en la planta de suministro de gas, según la empresa estatal QatarEnergy. El alcance total de los daños sigue siendo desconocido tras la explosión.
La planta tenía una capacidad de casi 1.400 millones de pies cúbicos estándar de gas comercial al día, que Qatar utilizaba principalmente para la generación de electricidad y para alimentar sus cruciales plantas de desalinización de agua en las zonas desérticas de la península Arábiga.
Qatar controla casi toda la planta, mientras que ExxonMobil tiene una pequeña participación. En marzo, el misil iraní que alcanzó la instalación provocó un incendio que causó daños "extensos" antes de ser extinguido, según las autoridades. El emirato ya había detenido previamente la producción allí a causa de los ataques iraníes.
Qatar comparte su enorme yacimiento marino de gas natural en el golfo Pérsico con Irán, convirtiendo a este Estado del Golfo en uno de los países más ricos del mundo. Sus dirigentes han utilizado ese dinero para reforzar su perfil inversor en todo el mundo, con activos clave en grandes ciudades como Londres y París; acoger el Mundial de fútbol de 2022; crear la cadena informativa 'Al Jazeera' y financiar su labor como mediador internacional, incluidas las conversaciones en Suiza entre Irán y Estados Unidos.