El rey español ha calificado de graves los hechos vividos en Ceuta, y en menor medida en Melilla, tras la entrada irregular de decenas de miles de personas. Ha reclamado medidas que garanticen la seguridad de ambas ciudades y eviten que la tragedia se repita.
Felipe VI ha hecho público este sábado un comunicado en el que traslada su preocupación e indignación por lo ocurrido en Ceuta durante los últimos días, y también, aunque con menor intensidad, en Melilla. Así lo ha confirmado Zarzuela, que describe cómo el jefe del Estado ha seguido los acontecimientos con atención desde que comenzaron las entradas masivas.
En el texto, el monarca pide que se adopten medidas capaces de transmitir, de manera unida y determinante, el apoyo del resto del país a la población ceutí y melillense. Insiste, además, en que corresponde al Estado garantizar la seguridad de ambas ciudades autónomas y evitar que vuelvan a producirse episodios como este, que ya se han cobrado un número elevado de víctimas mortales.
Durante estos días, el Rey ha permanecido en contacto con los presidentes de Ceuta y Melilla, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. Según fuentes de la Casa Real, a todos ellos les ha trasladado palabras de ánimo y firmeza.
El monarca mantuvo un despacho de trabajo con Sánchez el pasado miércoles, y desde entonces ha seguido conversando con él y con los responsables de las dos ciudades para analizar la evolución de la crisis.
La situación sobre el terreno
La entrada masiva se produjo el jueves, cuando el Gobierno calcula que entre 50.000 y 60.000 personas accedieron a Ceuta en apenas 24 horas, una cifra muy superior a la registrada en episodios anteriores. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este sábado que en ese mismo plazo de un día se ha logrado revertir la situación gracias a la colaboración con las autoridades marroquíes, y que la ciudad autónoma está recuperando progresivamente la normalidad.
El propio ministro ha reconocido que los servicios de inteligencia no habían elaborado ningún informe que anticipara un movimiento de esta magnitud, Feijoo argumentó que no era cierto. Fuentes del Ejecutivo citadas por distintos medios admiten que el Gobierno no vio venir la crisis con la antelación necesaria.
Según fuentes policiales, en torno a 69.500 personas han regresado hacia Marruecos en las últimas horas. Este sábado por la mañana han comenzado a instalarse barreras de contención en el espigón de la frontera del Tarajal, tal como había anunciado el propio Sánchez desde Ceuta.
Reunión europea el próximo martes
Mientras se trabaja para estabilizar la frontera, el presidente del Gobierno ha trasladado por carta a la presidenta de https://es.euronews.com/my-europe/2026/08/01/von-der-leyen-nadie-ha-llegado-a-la-espana-peninsular-ni-al-resto-de-la-ue, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país ostenta la presidencia rotatoria del Consejo, su seria preocupación por la reacción de varios gobiernos europeos tras lo sucedido en la frontera exterior de la Unión.
En la misiva, Sánchez califica de egoísta e ilícita la actitud de algunos socios comunitarios y reclama, con carácter de urgencia, una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea. El objetivo, según explica, es fijar una respuesta común ante episodios de este tipo y dejar claro que la vigilancia de las fronteras exteriores es una responsabilidad compartida por todos los Estados miembros, no solo por los países situados en primera línea.
Horas después, el primer ministro Martin ha confirmado que los ministros de Interior de la Unión Europea se reunirán de urgencia el próximo martes por videollamada para abordar la llegada de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos.