Un total de 21 migrantes marroquíes han sido detenidos en Ceuta tras apedrear, en la madrugada del sábado, a una patrulla militar y a la Guardia Civil junto a la playa del Trampolín. No hubo heridos, pero el episodio reabre el debate sobre la seguridad en la ciudad.
Los 21 detenidos son de nacionalidad marroquí y quedaron arrestados por su presunta participación en un nuevo apedreamiento contra una patrulla militar y contra guardias civiles, sin que se produjeran heridos. El incidente tuvo lugar la pasada noche del sábado en las inmediaciones de la playa del Trampolín, la zona donde continúan durmiendo centenares de migrantes.
Según fuentes policiales, los detenidos estaban protagonizando peleas entre ellos cuando decidieron lanzar piedras contra una patrulla de las Fuerzas Armadas que se encontraba cerca. La Guardia Civil acudió para intervenir y también recibió el ataque con piedras. Los incidentes terminaron con el arresto de las 21 personas.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) lamentó este domingo lo ocurrido y sostuvo que este tipo de sucesos contra las Fuerzas Armadas se repiten porque, a su juicio, los militares "no están investidos de la autoridad suficiente para poder ejercer su trabajo de una manera eficaz y contundente".
El puerto, en el centro de la polémica
El Gobierno de Ceuta ha calificado como un "grave error" la decisión del Ejecutivo central de utilizar terrenos del puerto de la ciudad para levantar un nuevo asentamiento destinado a los migrantes que permanecen en la calle. En un comunicado, el Ejecutivo autonómico se refirió así al plan del Gobierno de Pedro Sánchez de instalar varias carpas en el entorno del Muelle de Poniente, con las que se habilitarían 1.000 plazas adicionales para las personas que entraron el pasado 30 de julio y todavía no tienen dónde alojarse.
Según el Gobierno ceutí, se trata de un error porque el puerto es una "infraestructura crítica", tal y como indican informes existentes. En la misma línea se pronunció la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, quien criticó la decisión por tratarse, según dijo, de una infraestructura "estratégica" para la seguridad.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, afirmó que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha colaborado con el Gobierno "en lo fundamental" desde la entrada masiva de migrantes, aunque evitó pronunciarse sobre si su actitud ha sido leal: "Hay cuestiones que, cuando acabe todo, diremos".