Bruselas intenta convencer a los países de la UE que aún tienen interceptores Patriot en sus arsenales para que los cedan a Ucrania y los repongan después con entregas previstas para 2027.
La Unión Europea va a conceder a Ucrania 6.100 millones de euros de ayuda adicional para que el país, agotado por la guerra, pueda adquirir material militar, en particular interceptores Patriot, muy necesarios para derribar los devastadores misiles balísticos de Rusia.
Esta financiación, anunciadael viernes, procederá del préstamo de apoyo de 90.000 millones de euros del bloque, que reserva 28.300 millones para ayuda militar y 16.700 millones para apoyo presupuestario este año.
La exigencia de "Fabricado en Europa" del préstamo se suspenderá para poder adquirir sistemas Patriot, fabricados en Estados Unidos, y drones que dependen de componentes chinos.
Los nuevos 6.100 millones de euros asignados constituyen el tramo final dentro del paquete de 28.300 millones. Los desembolsos se efectúan en pagos escalonados después de que Bruselas compruebe y verifique los contratos que Kiev firma con empresas privadas.
Hasta ahora se han transferido 8.350 millones de euros en financiación para defensa. "La superioridad militar ucraniana depende de la rápida disponibilidad de productos esenciales en las cantidades necesarias y en plazos muy breves", declaró en rueda de prensa Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa.
"Seguir acelerando las entregas de la UE mediante la liberación de existencias, la reordenación de pedidos y el aumento de la producción sigue siendo crucial."
La noticia llega mientras los aliados se apresuran a suministrar sistemas de defensa aérea a Ucrania, ante la escalada de la campaña de bombardeos de Rusia, que incluye drones a reacción, de cara a un invierno que los responsables de la UE prevén como el más duro desde el inicio de la guerra.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calcula que su ejército necesitará en torno a 300 interceptores Patriot para pasar el invierno con seguridad.
La escasez de interceptores PAC-3, fabricados por el gigante estadounidense de defensa Lockheed Martin, ha limitado seriamente la capacidad de Kiev para repeler eficazmente los misiles balísticos rusos. Moscú ha explotado esta debilidad para intensificar los letales ataques aéreos.
La guerra en Oriente Medio ha agravado unos cuellos de botella en las cadenas de producción que ya eran considerables. Cada interceptor PAC-3 tiene un plazo de fabricación de 24 meses y un precio de unos 4 millones de dólares (3,45 millones de euros).
Para tratar de acelerar el proceso, Bruselas intenta convencer a los Estados miembros que todavía cuentan con interceptores Patriot en sus reservas nacionales de que los donen a Ucrania y los sustituyan más adelante con las entregas previstas para 2027, en otras palabras, un intercambio.
"Según entendemos, los ucranianos van a hacer todo lo posible para disponer del mayor número posible de estos interceptores antes del invierno", afirmó Kubilius.
"La OTAN también está trabajando muy intensamente en ello", añadió, en referencia al programa PURL de la alianza, que moviliza armamento de fabricación estadounidense para Ucrania."Confío en que esto se materialice de forma verdaderamente eficaz."
Kubilius habló con la prensa tras la primera reunión de la Alianza de Drones UE-Ucrania, que pretende combinar la capacidad industrial de la primera con la capacidad de innovación de la segunda para impulsar la producción conjunta de vehículos aéreos no tripulados.
La reunión congregó a 18 empresas del bloque y a nueve de Ucrania, indicó.
La alianza se basa en el acuerdo de drones UE-Ucrania firmado en julio.