Las pérdidas del sector editorial ruso por los ataques a almacenes de Wildberries y Ozon pueden alcanzar, según datos oficiales, los miles de millones de rublos. Han ardido al menos 15 millones de libros.
Las autoridades de Rusia están debatiendo con representantes del sector del libro medidas de apoyo tras las pérdidas sufridas por editores y vendedores como consecuencia de los incendios en los almacenes de las grandes plataformas rusas de comercio electrónico.
Como resultado de los ataques de drones ucranianos, en los almacenes de Wildberries y Ozon se quemaron al menos 15 millones de libros. En la editorial Eksmo estiman que esta cifra podría ser un tercio mayor, en torno a 20 millones. Los daños se calculan en 6.000 millones de rublos (unos 60 millones de euros).
Entre las medidas que se barajan figura una reducción temporal del IVA de los libros en papel del 10% al 5% durante al menos un año. Las editoriales piden también créditos en condiciones ventajosas, la prohibición de que se les exija devolver el IVA de los productos destruidos y la posibilidad de computar íntegramente su coste como gasto.
"Ahora hace falta al menos algún precedente de apoyo", cita el diario 'Kommersant' al director general de la editorial Rosmen, Boris Kuznetsov. "Un IVA reducido del 5% no salvará al sector, pero será al menos una ayuda", afirma.
El director general de la editorial Eksmo, Evgueni Kapiev, pronostica, durante la conferencia 'El mercado del libro en Rusia 2026', una caída de las ventas de libros en Rusia.
Según recoge el diario 'Vedomosti', Kapiev sostiene que el mercado del libro necesita ahora un apoyo específico ante el riesgo de que a sus participantes no se les puedan aplicar los criterios de las medidas gubernamentales de ventajas fiscales y de seguros previstas para los vendedores de Wildberries.
A su juicio, la situación actual ha alterado en su conjunto la infraestructura del sector editorial.
Las editoriales están revisando el tamaño de las tiradas y algunas planean reducir el número de novedades que publican.
Cambio de formato en el comercio en línea
Representantes de Wildberries y Ozon señalaron que en la primera mitad de 2026 las ventas de libros aumentaron entre un 18% y un 20%.
Tras los ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania, las plataformas han empezado a cambiar su modelo de trabajo con los socios. En concreto, ahora son los vendedores quienes envían desde sus propios almacenes los productos adquiridos en estas plataformas.
En la conferencia sectorial, el responsable de la categoría de libros de Wildberries evitó hablar de estimaciones de pérdidas.
Una representante de Ozon señaló que la empresa "minimiza los riesgos" y desaconseja a sus socios mantener mercancía en los almacenes durante más de 30 días.
Algunas editoriales independientes han llegado incluso a suspender su cooperación con las plataformas de comercio electrónico.
Impacto negativo en la economía rusa para poner fin a la guerra
Las Fuerzas Armadas de Ucrania empezaron a atacar instalaciones del mayor mercado en línea de Rusia, Wildberries, a mediados de julio. Fueron alcanzados 23 almacenes, incluido el mayor, situado en Koledino, en la región de Moscú. En agosto, drones ucranianos golpearon los almacenes de la segunda mayor plataforma, Ozon.
Las autoridades ucranianas explican los ataques contra los almacenes de Wildberries y Ozon porque no se trata solo de instalaciones civiles, sino de elementos del sistema logístico ruso por el que pasan bienes de doble uso, componentes y equipamiento destinados al ejército ruso.
"Los ataques sistemáticos contra centros de almacenamiento de bienes de doble uso dificultan la logística del enemigo y afectan negativamente a la economía rusa en su conjunto", afirmó el Estado Mayor ucraniano tras los primeros golpes contra Ozon.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, calificó los almacenes de Wildberries de "centros logísticos implicados en el abastecimiento del ejército ruso con componentes para drones, equipos de navegación y material".
"Es una respuesta absolutamente justa a todo lo que Rusia hace contra nosotros. La paz es necesaria, y esto es precisamente lo que debe entender la dirección rusa. Rusia tiene que poner fin a su guerra", subrayó Zelenski.
El mercado editorial ucraniano también sufre gravemente por la guerra a gran escala desencadenada por Rusia.
Las imprentas, las editoriales y los almacenes están siendo alcanzados por los ataques de misiles y drones rusos.
Según datos oficiales, solo en el último año se han destruido alrededor de 12 millones de libros como consecuencia de la agresión rusa.
Debido a los ataques rusos, Ucrania ha perdido el 33% de su volumen anual de impresión de libros; en julio se destruyeron 1,5 millones de ejemplares y en agosto, 10 millones, señala 'Ekonomichna Pravda'. Decenas de editoriales y librerías, así como cientos de escuelas, se han visto afectadas, ya que a causa de los ataques han ardido el 9% de los nuevos libros de texto.