Sin lugar a dudas, los robots dieron en 2025 dio un paso al frente. Sin llegar aún a igualar al ser humano ni en su capacidad ni en su empatía, no cabe duda de que pueden servir tanto para ofrecer un buen espectáculo como para tender una mano amiga cuando más se necesita.
Este pasado 2025, la inteligencia artificial (IA) ha contribuido a impulsar aún más el mundo de la robótica, creando máquinas capaces de realizar tareas cada vez más complejas. Las máquinas tuvieron incluso su propio campeonato deportivo en 2025 con los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de Pekín.
Robots de 16 países, entre ellos Alemania e Italia, compitieron en deportes como fútbol, atletismo y boxeo, demostrando lo cerca que están de imitar el movimiento humano. Los equipos participaron en la final de relevos 4x100 metros. El equipo ganador fue el fabricante chino Unitree Robotics, que completó la carrera en un minuto y 48 segundos.
"Participamos en estos Juegos no para ganar una medalla de oro o de plata. Nuestra mayor victoria no es ser campeones, sino mostrar a todo el mundo el carisma de nuestros robots fabricados en serie. Lo más importante es mantener el sano desarrollo de nuestra industria", afirma Gao Yuan, director de Marketing de Unitree Robotics.
En la primera Olimpiada Internacional de Humanoides, celebrada en Olimpia (Grecia) en septiembre del año pasado, los robots hicieron demostraciones de baile y tiro con arco, y un robot parecido a un perro incluso saltó desde una altura ante una multitud. Por su parte, la empresa tecnológica china XPeng lanzó este año su robot humanoide de segunda generación, IRON.
Tiene una columna vertebral similar a la humana, músculos biónicos y un cuerpo totalmente recubierto de piel suave. Con tres chips de inteligencia artificial Turing de desarrollo propio y 3.000 TOPS de potencia de cálculo, la empresa afirma que el robot puede tomar decisiones de forma autónoma.
Se espera que el nuevo modelo empiece a utilizarse en 2026. Por su parte, el robot Aria, desarrollado por Realbotix, con sede en Las Vegas, utiliza IA generativa para interactuar con los usuarios. Realbotix cree que podría realizar funciones de atención al cliente, atención sanitaria y educación, además de entablar relaciones humanas más complejas.
"Algunos, como el nuestro, estarán más orientados a interactuar con las personas, creando algo parecido a una relación", afirma Matt McMullen, fundador y director de operaciones de Realbotix. El robot Romi también está diseñado para establecer una conexión emocional, pero se parece mucho menos a un ser humano.
Este robot de apoyo emocional utiliza la inteligencia artificial para mantener conversaciones con personas que se sienten solas. También se están desarrollando robots con habilidades más prácticas.
Gracias a la visión artificial, Panbotica, un robot de servicio, puede preparar una taza de café que rivaliza con la de un barista. Por su parte, el robot 4NE1, desarrollado por Neura Robotics, puede clasificar ropa. Sus creadores también lo posicionan como compañero de personas mayores.
"Queremos que la gente pueda quedarse más tiempo en casa sin tener que recibir cuidados. Es porque siento que estoy seguro en casa, porque tienes un compañero que te ayuda con todas las tareas, pero, al mismo tiempo, te da la seguridad de que si te caes hay alguien que te va a ayudar", dice David Reger, CEO de Neura Robotics.