Siemens y Nvidia afirmaron que la prueba, realizada con éxito, refuerza su apuesta por crear fábricas donde las máquinas con inteligencia artificial puedan adaptarse y trabajar junto al personal humano
La tecnológica alemana Siemens y el gigante de los chips Nvidia han probado un robot humanoide en una planta de producción en funcionamiento.
La prueba, realizada en colaboración con la empresa de robótica Humanoid, con sede en el Reino Unido, supone un paso hacia una producción impulsada por la inteligencia artificial en la que máquinas y personas trabajan codo con codo. Siemens explicó en un comunicado (fuente en inglés) que el robot, impulsado por la tecnología de inteligencia artificial de Nvidia, se desplegó en su planta de electrónica de Erlangen, en el suroeste de Alemania.
El robot, el modelo HMND 01 de Humanoid, realizó tareas logísticas rutinarias, como recoger, mover y colocar contenedores utilizados por los trabajadores humanos.
El robot funcionó de forma autónoma durante más de ocho horas y completó más del 90% de sus tareas, moviendo alrededor de 60 contenedores por hora durante la prueba, según Siemens.
El proyecto forma parte de su alianza con Nvidia para desarrollar "las primeras fábricas adaptativas impulsadas por inteligencia artificial del mundo".
"Las fábricas del futuro necesitan robots capaces de percibir, razonar y adaptarse de forma autónoma junto a los trabajadores humanos", afirmó Deepu Talla, vicepresidente de robótica y 'edge AI' en Nvidia.
"Con Siemens aportando la columna vertebral de integración industrial y Humanoid desplegando toda la pila de inteligencia artificial física de Nvidia, desde el entrenamiento basado primero en simulación hasta la inferencia en tiempo real en el borde de la red, esta implementación abre el camino para que los robots humanoides puedan cumplir objetivos de producción reales en una planta en funcionamiento".
Los robots de Humanoid ya han demostrado capacidad de aprendizaje rápido, de caminar y de mostrar destreza en entornos reales.
Al utilizar las herramientas de simulación y entrenamiento de Nvidia, buena parte del desarrollo del robot pudo realizarse de forma virtual, lo que redujo la necesidad de pruebas físicas y recortó el tiempo de diseño de hasta dos años a unos siete meses, según las empresas.
Esto podría ayudar a hacer frente a la escasez de mano de obra al permitir que los robots asuman tareas complejas que actualmente requieren intervención humana y con las que la automatización tradicional tiene dificultades para gestionar.
Las empresas calificaron el ensayo de "hito en el camino para llevar la inteligencia artificial física de la visión a la realidad industrial", aunque no precisaron plazos para una implantación más amplia de estos sistemas.