Un nuevo robot desarrollado por Sony ya es capaz de enfrentarse a los mejores jugadores de tenis de mesa, una muestra de la rápida expansión de la inteligencia artificial a habilidades humanas complejas.
Al inicio de esta semana, un robot venció a corredores humanos en una media maratón en Pekín. Ahora, otro aparentemente es capaz de superar incluso a profesionales del tenis de mesa. ¿Es así como empieza, con máquinas que nos van adelantando silenciosamente, tarea a tarea?
La respuesta es sí y no. En un nuevo estudio, un robot construido por el gigante japonés de la electrónica Sony ha ganado a jugadores profesionales. Pero las características que lo hacen posible no se parecen en nada a las humanas. El robot, llamado "Ace", tiene un solo brazo con ocho articulaciones y utiliza sus nueve cámaras a modo de ojos para seguir el logotipo de la pelota y detectar el efecto.
¿Cómo ha llegado a ser tan bueno?
Una cosa que los humanos y los brazos robóticos tienen en común es la necesidad de entrenar. Simplemente programar un robot para jugar al tenis de mesa no basta, explica Peter Dürr, investigador de Sony AI y coautor del estudio publicado el miércoles en 'Nature'. "Hay que aprender a jugar a partir de la experiencia".
Ace se entrenó utilizando un método de inteligencia artificial conocido como aprendizaje por refuerzo. Según Sony, el estudio muestra cómo los avances en inteligencia artificial no solo pueden ayudar a que los robots sean más rápidos, sino también mucho más ágiles.
Sony instaló una mesa de tenis de mesa de tamaño olímpico en su sede de Tokio, donde se aplicaron las reglas oficiales, señala Dürr. Varios deportistas afirmaron que les impresionó el nivel de juego de Ace.
El experimento se llevó a cabo en una pista de tamaño estándar y se aplicaron las reglas oficiales del tenis de mesa.
El resultado demuestra que una máquina puede alcanzar un nivel de juego experto humano en un deporte competitivo muy extendido, interactuando con atletas humanos de alto nivel, "un hito largamente perseguido por la investigación en IA y robótica", según Sony.
La tecnología detrás de la velocidad y la agilidad
El objetivo no era solo la velocidad. Los investigadores podrían haber construido una máquina capaz de atrapar la pelota y devolverla más rápido de lo que un humano puede reaccionar. Pero la idea era crear un robot que realmente jugara y que lo hiciera en unas condiciones lo más equiparables posible, explicó Michael Spranger, presidente de Sony AI.
La velocidad, el alcance y el rendimiento de la máquina se comparan con los de un deportista experto que entrena al menos veinte horas a la semana. "La idea es lograr cierto grado de comparabilidad, cierto grado de equidad con el humano, y ganar de verdad en el terreno de la IA y en el de la toma de decisiones y la táctica y, en cierta medida, la destreza", señaló Spranger.
Tras enviar su artículo para revisión antes de su publicación en Nature, el equipo de Sony siguió mejorando el robot. Explican que Ace se volvió más rápido, sostuvo intercambios de golpes más largos y se movió de forma más agresiva hacia la mesa. En diciembre se enfrentó a cuatro jugadores de alto nivel y ganó a todos menos a uno.
Otro jugador profesional, Kinjiro Nakamura, que compitió en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, aseguró que vio a Ace realizar un golpe que parecía imposible para un humano. Pero ahora que el robot lo ha logrado, añadió, sugiere que un humano también podría hacerlo.