Los principales cuerpos policiales denuncian que las empresas tecnológicas no están haciendo lo suficiente para proteger a los menores en internet.
Los menores de 16 años deberían tener prohibido el acceso a las redes sociales, los videojuegos y las aplicaciones de inteligencia artificial que incluyen funciones como la mensajería privada, según los altos mandos de la Policía británica.
El Consejo Nacional de Jefes de Policía (NPCC) y la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) señalaron que esto es especialmente necesario en el caso de los sitios que no protegen a los menores de recomendaciones de contenido perjudicial, permiten compartir fotos de desnudos o que desconocidos contacten con menores.
Esta postura se enmarca en la reciente consulta abierta por el Gobierno británico sobre una posible prohibición de las redes sociales para menores de 16 años.
El Gobierno también ha expresado su apoyo a que el regulador Ofcom actúe contra las empresas tecnológicas que no protejan de forma adecuada a los menores en internet.
En estos momentos, en el Reino Unido se debaten opciones como establecer límites de edad, aplicar prohibiciones totales o fijar horarios de uso de las aplicaciones, al tiempo que se trabaja para que los menores del país no puedan hacer, compartir ni ver imágenes de desnudos.
Sin embargo, para la NCA estas medidas podrían llegar tarde y quedarse cortas.
"Nuestra evaluación es clara: el entorno en línea, tal y como funciona hoy, no es seguro para los menores. La respuesta de la industria ha sido demasiado lenta, mientras el problema no ha dejado de agravarse. Basta ya", afirmó en un comunicado el director general de la NCA, Graeme Biggar.
Añadió: "O las empresas tecnológicas impiden de forma efectiva que los menores utilicen estas funciones o las hacen seguras. Si no lo hacen, el Gobierno debería prohibírselas a los menores de 16 años".
En la misma línea, el presidente del NPCC, Gavin Stephens, señaló también en el comunicado que el espacio en línea se ha convertido "en algo así como un salvaje oeste", donde la regulación y la ley van muy por detrás del avance tecnológico.
"Los riesgos para la infancia y los daños que se causan son graves y muy diversos. El entorno digital ha hecho demasiado fácil que delincuentes, abusadores, estafadores y extremistas apunten a los más vulnerables de nuestra sociedad y destruyan vidas", afirmó Stephens.
No obstante, ambas agencias insistieron en que, en lugar de abogar por una prohibición total, prefieren que los menores puedan aprovechar los beneficios de las redes sociales y de internet con mayores garantías de seguridad.
Qué hace tan perjudicial el panorama actual de las redes sociales
Según las agencias policiales, hay varios elementos comunes a la mayoría de las plataformas de redes sociales que las vuelven especialmente dañinas cuando se usan a gran escala. Por ello, deberían eliminarse de cualquier aplicación pensada para ser utilizada por niños.
Entre ellos figuran la facilidad para localizar a un gran número de menores y el contacto sin supervisión de desconocidos, en especial adultos. También las funciones de mensajería cifrada o privada y los algoritmos que promocionan contenidos ilegales o dañinos.
Asimismo, la posibilidad de compartir o retransmitir imágenes de desnudos hace que varias plataformas resulten muy peligrosas, a lo que se suman controles de edad insuficientes para impedir que los menores accedan a contenidos para adultos.
Aunque varias de estas exigencias ya figuran en la ley británica de seguridad en línea, la Online Safety Act, que establece normas y códigos de conducta para las plataformas en el Reino Unido, muchas empresas siguen incumpliéndolas.
Aunque Ofcom puede investigar y multar a estas empresas, las agencias policiales británicas quieren además que tenga capacidad para imponer políticas de edad mínima en las plataformas y endurecer los controles de desnudos a nivel de dispositivo. Con ello se pretende impedir que los menores hagan, compartan o retransmitan fotos y vídeos de desnudos.
Todo ello en un contexto en el que los casos de abusos sexuales a menores vinculados a la actividad en línea siguen aumentando de forma alarmante en el Reino Unido.
Algunas plataformas como Apple, Instagram y TikTok han empezado a tomar medidas para impedir que los menores vean o envíen contenido con desnudos en los mensajes. Lo hacen, por ejemplo, desactivando la tecnología utilizada para los mensajes directos, en un contexto de creciente preocupación por que el cifrado de extremo a extremo dificulte los esfuerzos para frenar el acoso sexual a menores y los abusos infantiles.
Sin embargo, persisten las dudas sobre posibles filtraciones de datos y la vulneración de la privacidad en línea si se eliminan las funciones de mensajería privada.