La sección 230 se creó para proteger a las grandes tecnológicas frente a lo que publican los usuarios, no, según dictaminó el Noveno Circuito, frente a las acusaciones de que Meta, Google y TikTok diseñaron plataformas para generar adicción.
Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos ha dictaminado que pueden seguir adelante las demandas que acusan a Meta Platforms, Google y TikTok, junto con otras empresas de redes sociales, de diseñar plataformas adictivas, especialmente en los casos que afectan a usuarios más jóvenes.
El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos, con sede en San Francisco, rechazó el intento de las compañías de revocar la decisión de un tribunal inferior que permite que más de 3.000 demandas continúen su tramitación en la jurisdicción federal.
El Noveno Circuito consideró que las empresas habían recurrido de forma prematura, ya que este tipo de impugnaciones suele presentarse únicamente tras una sentencia firme o un veredicto, no mientras el caso sigue en curso.
Las demandas han sido presentadas por varios distritos escolares, municipios, estados y particulares estadounidenses, que sostienen que las plataformas han enganchado de forma deliberada a los usuarios más jóvenes y han contribuido al fuerte aumento de los casos de ansiedad, depresión y problemas de imagen corporal.
Las compañías, entre ellas Snapchat, TikTok, Meta y Google, alegan que la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de 1996 las protege de las demandas que las acusan de no haber advertido de forma adecuada al público sobre el carácter potencialmente adictivo de sus plataformas.
La norma protege en líneas generales a las empresas digitales frente a responsabilidades derivadas del contenido que deciden publicar sus usuarios.
Aunque la mayoría de los recursos se presentan únicamente una vez que el caso ha concluido con un veredicto, Meta sostuvo que la Sección 230 le otorgaba una inmunidad más amplia y debería haberle permitido recurrir de inmediato la decisión del tribunal inferior.
El Noveno Circuito discrepa y dictamina que la ley ofrece un argumento de defensa frente a la responsabilidad, no una inmunidad absoluta frente a las demandas, por lo que el recurso sigue siendo prematuro.
Preocupación por las redes sociales
Las empresas de redes sociales, entre ellas Instagram, Facebook, Snapchat y TikTok, ya se han enfrentado a duras críticas en todo el mundo por no hacer lo suficiente para frenar la difusión de contenidos dañinos en sus plataformas, además de por el carácter adictivo de su diseño.
Esta preocupación es especialmente acuciante debido al elevado número de usuarios jóvenes en estas plataformas, que en los últimos años ha contribuido a una crisis generalizada de salud mental entre los estadounidenses más jóvenes.
En el centro de estas inquietudes están funciones pensadas para disparar la dopamina, como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las notificaciones constantes y las rachas diarias, que según los activistas alimentan el aumento de los trastornos de la alimentación, la dismorfia corporal, el suicidio adolescente, la ansiedad y la depresión.
La seguridad infantil y la explotación de menores son otro factor clave. Demandas independientes sostienen que herramientas como 'Quick Add', el sistema de recomendación de amigos de Snapchat, han facilitado que depredadores adultos contacten con usuarios menores de edad.
Meta, propietaria de Instagram y Facebook, ya se enfrenta en Nuevo México a sanciones que rondan los 942 millones de dólares (816 millones de euros).
Un jurado ordenó a la empresa pagar 375 millones de dólares (325 millones de euros) en marzo tras concluir que había infringido la Ley de Prácticas Desleales del estado, y en agosto un juez ordenó otros 567 millones de dólares (491 millones de euros) para un fondo destinado a mitigar los problemas de salud mental de los jóvenes, después de determinar que las plataformas de Meta constituían un perjuicio público.