A modo de comparación, la esperanza de vida en la UE se sitúa en 81,7 años.
La esperanza de vida en Estados Unidos subió hasta los 79 años en 2024, el registro más alto de la historia del país. Es el resultado no solo de la remisión de la pandemia de COVID-19, sino también del descenso de la mortalidad por las principales causas de muerte del país, entre ellas las enfermedades cardíacas, el cáncer y las sobredosis.
Además, las estadísticas preliminares indican que en 2025 la mejora continúa. "En conjunto son buenas noticias", afirmó Robert Anderson, del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que difundió los datos de 2024 el jueves.
La esperanza de vida, un indicador fundamental de la salud de una población, estima los años que, en promedio, vivirá un bebé nacido en un año determinado con las tasas de mortalidad vigentes.
La pandemia de COVID-19 causó más de 1,2 millones de muertes en EE.UU.
Durante décadas, la esperanza de vida en Estados Unidos ha aumentado, aunque sea ligeramente, casi cada año gracias a los avances médicos y a las políticas de salud pública. Alcanzó su techo en 2014, rozando los 79 años.
Luego se estancó durante varios años y se desplomó cuando la pandemia de COVID-19 causó más de 1,2 millones de muertes en el país. En 2021 bajó hasta algo menos de 76 años y medio, y desde entonces se recupera.
Los datos reflejan no solo un vuelco completo respecto a la pandemia, sino también una mejora duradera en la epidemia de sobredosis, señaló Andrew Stokes, investigador de la Universidad de Boston.
Lo malo es que Estados Unidos sigue por detrás de decenas de otros países, apuntó Stokes. "Queda mucho por hacer", añadió. En comparación, la esperanza de vida al nacer en la UE es de 81,7 años, según datos preliminares de 2024.
En 2024 murieron alrededor de 3,07 millones de residentes en Estados Unidos, unos 18.000 menos que el año anterior. Las tasas de mortalidad descendieron en todos los grupos raciales y étnicos y tanto en hombres como en mujeres.
El suicidio entró en las 10 principales causas de muerte tras el COVID-19
Las enfermedades del corazón siguieron siendo la principal causa de muerte del país, pero su tasa de mortalidad bajó alrededor de un 3% por segundo año consecutivo. Probablemente confluyan varios factores, entre ellos avances en tratamientos médicos y en el control del peso, explicó la doctora Sadiya Khan, cardióloga e investigadora de la Universidad Northwestern.
Las muertes por lesiones no intencionadas (categoría que incluye las sobredosis) fueron las que más cayeron, con un descenso de más de un 14% en 2024. La COVID-19, que hace apenas unos años era la tercera causa de muerte del país, salió en 2024 de las diez principales.
La caída de la COVID-19 hizo que el suicidio entrara en las diez principales, pese a que los suicidios en 2024 disminuyeron. Ese año también bajaron los homicidios, según el informe difundido esta semana.
Las estadísticas de mortalidad de 2025 no están cerradas, pero los datos preliminares apuntan a unas 3,05 millones de defunciones. La cifra puede aumentar a medida que se registren y analicen más certificados de defunción, aunque Anderson espera que el año pasado cierre, al menos, con una ligera mejora respecto a 2024.