El tiempo medio para una operación se sitúa en 121 días y el 21,6 % de los pacientes espera más de seis meses, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad.
España registra un nuevo máximo en las listas de espera quirúrgicas. A cierre de 2025, 853.509 pacientes están pendientes de una operación en el Sistema Nacional de Salud, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad.
La cifra supone un aumento respecto a los registros anteriores y consolida el nivel más alto de la serie reciente. En comparación, en junio de 2025 había 832.728 pacientes en lista de espera, según el propio sistema de información del Ministerio.
Más allá del volumen total, los expertos ponen el foco en los tiempos de espera. El plazo medio para someterse a una intervención se sitúa en 121 días, mientras que el 21,6 % de los pacientes lleva más de seis meses esperando.
Estos datos reflejan una mejora respecto a los peores momentos de la pandemia, cuando la espera media llegó a alcanzar los 170 días, pero siguen lejos de los niveles previos. Según recogen varios análisis, en 2018, considerado uno de los mejores años de la serie, el tiempo medio era inferior al actual y se situaba en torno a los 90 días.
La presión sobre el sistema no se limita a la actividad quirúrgica. En las consultas externas, el tiempo medio de espera para ver a un especialista alcanza los 102 días, y el 61,5% de los pacientes tiene citas fijadas a más de 60 días.
Los datos oficiales muestran además importantes diferencias territoriales. En términos generales, las mayores demoras quirúrgicas se registran en Andalucía (173 días), Cataluña (142) y Cantabria (137), mientras que los tiempos más bajos corresponden a Madrid (50 días), País Vasco (64) y Galicia (73).
Por especialidades, las mayores listas de espera se concentran en cirugía plástica (269 días), neurocirugía (172) y otorrinolaringología (141), según la información recopilada por Sanidad.
Intervenciones programadas
El sistema de medición de estas listas está además bajo revisión. Tanto asociaciones de pacientes como el propio Ministerio de Sanidad cuestionan que los datos no incluyan todo el recorrido asistencial. Según recoge el Ministerio, las estadísticas actuales se basan en pacientes "pendientes de una intervención quirúrgica electiva", es decir, intervenciones programadas dentro del sistema.
En la práctica, esto implica que no se contabilizan otras demoras relevantes, como las que se producen en atención primaria o en la realización de pruebas diagnósticas, lo que podría ofrecer una imagen incompleta de la presión real sobre el sistema sanitario.
El Ministerio plantea por ello avanzar hacia un modelo que mida todo el proceso, desde la primera consulta hasta el alta, con el objetivo de reflejar de forma más precisa los tiempos de atención.