Las olas de calor elevan la temperatura del mar a niveles récord y una bacteria poco conocida podría prosperar en las aguas costeras europeas, pero ¿hasta qué punto debemos preocuparnos?
La llegada del verano y el aumento de la temperatura de la superficie del mar pueden crear las condiciones perfectas para que determinadas bacterias proliferen.
Es el caso del Vibrio, una bacteria que vive de forma natural en las aguas costeras donde se mezclan el agua salada y el agua dulce.
¿Qué es el Vibrio?
El Vibrio es un tipo de bacterias acuáticas que prospera en aguas templadas y cálidas con salinidad moderada.
Estas bacterias pueden causar vibriosis en personas que se bañan en aguas contaminadas o consumen marisco contaminado.
La provocan varias especies de bacterias Vibrio, algunas de las cuales pueden causar infecciones graves. Aunque dos cepas (V. cholerae O1 y V. cholerae O139) son responsables del cólera, la mayoría de las infecciones no son tan graves.
Entre ellas se incluyen infecciones de transmisión alimentaria al comer marisco crudo o poco cocinado, y graves infecciones en el torrente sanguíneo cuando las bacterias entran en el organismo a través de cortes o heridas en la piel.
¿Cuáles son los síntomas de la infección?
Los síntomas varían mucho en función de la vía de transmisión.
Si la infección se produce al nadar en aguas contaminadas, el Vibrio puede provocar otitis y problemas cutáneos cuando entra en contacto con heridas abiertas, con enrojecimiento, hinchazón y dolor.
Las infecciones en heridas que no se tratan pueden derivar en complicaciones graves como fascitis necrosante, infecciones de la sangre, sepsis y amputaciones de extremidades, advierte el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).
La mayoría de las cepas son inofensivas, pero algunas, como Vibrio vulnificus, conocida como 'devoradora de carne', pueden causar infecciones graves e incluso mortales en casos poco frecuentes, sobre todo en personas con heridas abiertas o el sistema inmunitario debilitado.
Las personas con el sistema inmunitario debilitado o con enfermedades hepáticas crónicas son especialmente vulnerables.
¿Cuáles son los riesgos reales?
Aunque las infecciones por Vibrio siguen siendo relativamente poco frecuentes en Europa, varios países del norte que bordean el mar Báltico han notificado aumentos en los últimos años, señala el ECDC.
Según el organismo, esto ha sido especialmente evidente durante los veranos con olas de calor prolongadas y temperaturas del agua más altas.
En 2018 se notificaron 445 casos, más del triple de la mediana anual de 126 casos registrada entre 2014 y 2017.
El ECDC recomienda evitar el consumo de marisco crudo o poco cocinado, en especial las ostras, y asegurarse de que el pescado y el marisco estén bien hechos.
Para reducir la exposición a aguas posiblemente contaminadas, se aconseja no bañarse en aguas salobres o saladas si se tiene una herida abierta o cortes, o tras haberse hecho un piercing reciente.
¿Dónde se encuentra el Vibrio en Europa?
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), debido al aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor, en los últimos 20 años, Europa ha registrado un incremento de las infecciones por Vibrio y se espera que los niveles en los productos del mar aumenten en todo el mundo.
El mar Báltico, las aguas de transición entre el Báltico y el mar del Norte y el mar Negro, así como las zonas costeras con grandes desembocaduras de ríos, registran las mayores concentraciones de Vibrio.
El ECDC sigue la propagación de la bacteria mediante un mapa interactivo, que se actualiza a diario con un pronóstico a cinco días.