La Organización Mundial de la Salud advierte: Europa debe prepararse mejor para nuevas semanas mortales de calor extremo
La próxima ola de calor ya se está formando sobre el Atlántico. Se prevé que Portugal y el sur de España alcancen los 43ºC esta semana, mientras Francia y el Benelux se preparan para un nuevo episodio de temperaturas extremas. Algunas zonas de Asia Central también están registrando 40ºC.
Y Europa no está preparada, advirtió el martes en un comunicado el director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge.
Según Kluge, ni siquiera la mitad de los países de la Región Europea cuentan con planes para afrontar los riesgos para la salud asociados al calor cuando las temperaturas se disparan, lo que la OMS denomina Planes nacionales de acción frente al calor y la salud.
El responsable de la OMS en Europa subrayó la necesidad de que todos los países cuenten con estos planes, que deben incluir sistemas de alerta temprana meteorológica, acciones de información y apoyo dirigidas a los grupos de mayor riesgo y la coordinación entre las autoridades de salud, salud laboral, servicios sociales, vivienda y planificación urbana.
"Los países con planes que funcionan bien saben de antemano quién es responsable de qué, qué grupos de población corren más riesgo y a partir de qué umbral de temperatura se activa cada nivel de respuesta", afirmó Kluge, que añadió que tener esa claridad antes de que llegue una ola de calor es la diferencia que salva vidas entre una respuesta planificada y otra meramente reactiva.
"Ahora el trabajo se desarrolla en dos frentes", señaló. "Corregir lo que ha fallado en las últimas semanas antes de que llegue la próxima ola de calor y construir sistemas sanitarios que no solo reaccionen al calor extremo, sino que estén preparados para afrontarlo", afirmó.
Los datos preliminares de Europa occidental apuntan a más de 4.000 muertes adicionales, después de que las temperaturas disparadas en junio pusieran al límite los sistemas sanitarios.
Para evitar que se repita el mismo escenario, Kluge convocó una reunión de emergencia sobre el calor extremo, con representantes de 41 países europeos, de la Comisión Europea y de organizaciones de la sociedad civil, para analizar las lecciones aprendidas de la anterior ola de calor.
El responsable de la OMS en Europa elogió iniciativas como el sistema italiano de vigilancia de la mortalidad, la estrategia de comunicación en los medios de España y el plan de calor actualizado de Austria.
"Estos ejemplos son importantes porque se pueden reproducir", dijo Kluge, que recalcó que las herramientas existen. "Cuando los planes están definidos y se han puesto a prueba antes de una crisis, salvan vidas", añadió.