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Cómo proteger a los bebés cuando suben las temperaturas este verano

Una mujer se protege del sol con un paraguas mientras empuja un carrito de bebé en un día caluroso en la plaza Phaneromeni, en el centro de Nicosia, Chipre.
Una mujer se resguarda del sol con un paraguas mientras empuja un cochecito de bebé en un día caluroso en la plaza Phaneromeni, en el centro de Nicosia, Chipre. Derechos de autor  AP Photo/Petros Karadjias
Derechos de autor AP Photo/Petros Karadjias
Por Marta Iraola Iribarren con AP
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Olas de calor más frecuentes y extremas, esto es lo que deben saber los padres para proteger a bebés y niños pequeños del calor.

Los niños muy pequeños necesitan actividad al aire libre para fortalecer el cuerpo y la mente, pero también requieren cuidados adicionales cuando hace calor.

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En los meses de verano este equilibrio puede generar ansiedad en los padres. ¿Cuánto tiempo deberían estar los niños fuera? ¿Cómo sé si están bien? ¿Qué debo evitar?

Desde principios del verano, Europa registra temperaturas récord en toda la región que han provocado más de 10.000 muertes en exceso. El cambio climático provocado por la actividad humana está haciendo que las olas de calor sean más largas, intensas y frecuentes.

Este cambio hace que las dudas sobre cómo mantener a los bebés a salvo sean aún más urgentes, explica Katherine Williamson, pediatra en Rady Children's Health, en California.

"Hablamos del riesgo de ahogamiento y de atragantamiento en los niños pequeños, y ahora empezamos a añadir el calor", señala. "Se ha convertido en algo cada vez más habitual como posible causa de lesiones".

A escala mundial, más de 1.500 millones de niños se enfrentan con frecuencia a olas de calor intensas, según un reciente análisis de UNICEF. El organismo de la ONU también concluye que el aumento de las temperaturas en Europa y Asia Central provoca casi 400 muertes infantiles al año.

Los niños son más vulnerables a las enfermedades relacionadas con el calor, estos son algunos consejos sobre qué hacer y qué evitar para mantenerlos protegidos:

Regular la temperatura corporal es todo un reto

En comparación con los adultos, los niños son más vulnerables tanto a los efectos a corto plazo como a los impactos a largo plazo del estrés térmico. Sudan menos por kilogramo de peso corporal y tienen una tasa metabólica más alta, lo que hace que se calienten más deprisa cuando las temperaturas son extremas.

En los días de calor, los padres deben estar atentos a los signos de enfermedad relacionada con el calor. La ausencia de lágrimas al llorar o la falta de pañales húmedos con regularidad pueden indicar que el bebé está deshidratado. Ofrecer tomas más pequeñas con mayor frecuencia puede ayudar a garantizar que reciba suficientes líquidos.

Aunque no son necesariamente signos de enfermedad, el cansancio y la piel enrojecida probablemente indiquen que el niño necesita hacer una pausa para refrescarse. Un aumento de la irritabilidad también puede ser señal de que tiene demasiado calor, añade Williamson.

Consejos para mantenerles protegidos

Evite salir durante las horas más calurosas del día, vista a los niños con ropa holgada y de colores claros, aplique protección solar y asegúrese de que beben suficientes líquidos. Las frutas con alto contenido de agua, como la sandía y las fresas, son tentempiés ideales cuando hace calor.

"Si usted tiene calor, su bebé seguro que también lo tiene", afirma Debra Langlois, pediatra en el Hospital Infantil C.S. Mott de la Universidad de Michigan.

Langlois recomienda que padres y cuidadores limiten el tiempo que los lactantes y los niños pequeños pasan al aire libre cuando hace mucho calor, aunque no aconseja mantenerse estrictamente dentro de casa en ningún momento.

No cubra el carrito con mantas u otras telas

Esa recomendación puede parecer contraintuitiva. Al fin y al cabo, ¿no tiene sentido proteger a los niños del sol?

Sin embargo, las mantas y otras cubiertas, incluso las finas, impiden la circulación del aire y atrapan el calor, lo que puede aumentar la temperatura dentro del carrito.

En su lugar, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda utilizar un paño fino humedecido y volver a mojarlo cuando sea necesario para reducir la temperatura, combinado con un ventilador portátil para aportar frescor adicional.

No deje a los niños en coches calientes

Hace poco, dos niños murieron en un coche durante una ola de calor en el sur de Francia.

La OMS advierte que nunca se debe dejar a los niños en vehículos aparcados, por poco tiempo que sea, ya que la temperatura puede subir rápidamente hasta niveles peligrosos incluso a la sombra y con las ventanillas abiertas.

Para enfriar un coche caluroso, los expertos recomiendan abrir las ventanillas durante diez o 20 segundos mientras está encendido el aire acondicionado.

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