Un turista alemán ha logrado una indemnización de 900 euros tras denunciar a otros huéspedes que acaparaban las tumbonas con sus toallas en unas vacaciones en Grecia.
La guerra de las tumbonas llega a los tribunales. Un turista alemán ha logrado una indemnización tras denunciar que él y su familia no pudieron utilizar las tumbonas junto a la piscina durante unas vacaciones en Grecia, porque otros huéspedes las reservaban una y otra vez con toallas antes del amanecer.
El turista, que no ha sido identificado, logró una compensación de más de 900 euros tras un viaje a Grecia con su familia en 2024. Sostiene que dedicaba unos 20 minutos al día a buscar tumbonas, pese a levantarse a las 6:00 para intentar asegurarse una, y que sus hijos se veían obligados a tumbarse en el suelo.
Tras este calvario, el hombre demandó a su operador turístico por permitir que se mantuviera ese sistema de reservas y alegó que, en la práctica, las tumbonas no podían utilizarse porque estaban reservadas casi todo el tiempo.
El operador turístico abonó un reembolso inicial de 350 euros, pero los tribunales consideraron que merecía una compensación mayor. En un juzgado de distrito de Hannover, los jueces fallaron a su favor, señalaron que la familia tenía derecho a un reembolso de 986,70 euros por su viaje combinado y calificaron el viaje como defectuoso.
El turista pagó 7.186 euros por el paquete turístico a la popular isla griega de Kos. En su declaración ante el tribunal, aseguró que la agencia conocía la prohibición del complejo de reservar tumbonas con toallas, pero no la hacía cumplir. Los jueces de Hannover concluyeron que, aunque la empresa no gestionaba el complejo, debía haberse asegurado de que el establecimiento contara con una proporción razonable de tumbonas para todos los huéspedes.
La guerra de las tumbonas se hace viral
La guerra de las tumbonas no es nada nuevo. La situación alcanzó su punto álgido en el verano de 2025, cuando varios vídeos virales en redes sociales mostraron a veraneantes en Tenerife que preferían dormir en las tumbonas para asegurarse un sitio junto a la piscina.
En otro vídeo se veía a los turistas corriendo hacia la piscina del hotel Paradise Park, en Tenerife, para colocar toallas sobre las tumbonas y reservar así un lugar al sol. En algunas zonas de España, a los turistas se les ha advertido de que podrían enfrentarse a una multa de 250 euros por acaparar tumbonas, y algunos operadores turísticos se han visto obligados a revisar sus políticas.