Una sentencia del Tribunal de Casación ha establecido que en Italia los comercios no tienen obligación de ofrecer agua potable del grifo, una situación muy distinta a la de otros países europeos. Repasamos las diferentes normas nacionales.
Mientras una ola de calor excepcional mantiene a Europa atrapada en temperaturas récord, una hidratación adecuada se impone como prioridad absoluta de salud pública. Sin embargo, el acceso gratuito al agua potable en restaurantes, bares u hoteles sigue siendo un derecho aplicado de forma muy desigual en Europa.
Ha reavivado el debate una reciente y definitiva sentencia del Tribunal de Casación en Italia, que traza una línea nítida entre libertad comercial y ética cultural.
Por qué el Tribunal de Casación da la razón al hotel de los Dolomitas
En un auto emitido el 29 de abril, el Tribunal de Casación estableció que un hotel de cinco estrellas en los Dolomitas actuó de forma plenamente legítima al negarse a servir agua del grifo a una clienta.
Los hechos se remontan a las fiestas navideñas de 2019, en el hotel Sassongher de Corvara en Badia, en Trentino-Alto Adigio. La clienta había adquirido un paquete de media pensión por un importe superior a 5.700€, con la cláusula "bebidas no incluidas". Durante las cenas, el personal del establecimiento negó a la mujer la posibilidad de consumir agua del grifo, ofreciéndole únicamente agua mineral embotellada a 7€ la unidad y rechazando la propuesta de la clienta de pagar un suplemento fijo por jarras de agua de la red.
Fueron inútiles los posteriores recursos presentados por la clienta para obtener una indemnización de 2.763€. El recurso se basaba en el principio de que el agua constituye "un bien natural y un derecho humano universal" y en que quien se aloja en un hotel espera legítimamente poder disponer de ella en la mesa, del mismo modo que da por sentado que encontrará sábanas o jabón.
El Tribunal de Casación rechazó tajantemente esta tesis y confirmó que en el ordenamiento jurídico italiano no existen normas que impongan a restauradores u hoteleros la obligación de servir agua del grifo.
En qué países europeos se ofrece agua del grifo
En los países de la península ibérica la tendencia apunta a una fuerte protección del consumidor y a una decidida transición ecológica. En España, la legislación aprobada en 2022 obliga por ley a todos los establecimientos de restauración a ofrecer agua del grifo gratuita como alternativa prioritaria a las botellas de un solo uso.
Una línea que comparte Portugal, donde, según las disposiciones normativas y las aclaraciones legales nacionales de los últimos años, los restaurantes no pueden en ningún caso cobrar por los vasos de agua del grifo ni pueden negarse legítimamente a servirlos si los clientes los solicitan de forma expresa. La legislación portuguesa protege al consumidor evita que la sed se convierta en una compra forzosa de opciones comerciales envasadas y vincula estrechamente el derecho a la hidratación con la transparencia y la equidad del servicio de acogida.
Las obligaciones en Francia y Reino Unido
En el resto del continente, las respuestas normativas reflejan profundas diferencias históricas y culturales. Francia protege desde hace décadas a los clientes mediante la histórica fórmula de la "carafe d'eau", que los restauradores están obligados a incluir gratuitamente en el precio global, siempre que se pida un menú completo.
En Reino Unido, la obligación de proporcionar agua potable gratuita está, en cambio, ligada de forma inseparable a las licencias comerciales: todos los locales que sirven alcohol deben ofrecerla cuando se les solicite.
En países como Alemania, Bélgica o Países Bajos, en cambio, donde no existe ninguna obligación legal y el agua se trata como un bien comercial más, a menudo se sirve en la mesa a precios superiores a los de las bebidas sin alcohol o incluso a los de la propia cerveza.