La aerolínea española deja de operar temporalmente su conexión directa con la isla por los problemas de suministro de combustible. La decisión se suma a las suspensiones aplicadas en los últimos meses por Air France, Turkish Airlines y Air Canada.
Iberia ha dejado de operar su ruta directa entre Madrid y La Habana, una conexión histórica entre España y Cuba que permanecerá suspendida al menos hasta noviembre. La aerolínea atribuye la decisión a los problemas de suministro de combustible en la isla y al deterioro de las condiciones operativas, una situación que viene afectando desde hace meses al transporte aéreo internacional.
La compañía ya había anunciado en abril que interrumpiría temporalmente sus vuelos a Cuba entre junio y octubre, después de verse obligada a realizar escalas técnicas en República Dominicana para repostar combustible antes de emprender el regreso a España. La medida elevaba los costes operativos y dificultaba la viabilidad de la ruta.
Antes de la suspensión total, Iberia había reducido progresivamente sus frecuencias semanales con La Habana, una decisión motivada tanto por las dificultades logísticas como por la caída de la demanda de pasajeros hacia la isla, según varios medios locales.
La aerolínea mantiene, no obstante, la previsión de recuperar la conexión directa a partir de noviembre si las condiciones mejoran. De hecho, continúa comercializando billetes para esas fechas, aunque la reanudación de la ruta dependerá de la evolución de la situación en Cuba.
Más compañías abandonan temporalmente Cuba
La decisión de la compañía española no constituye un caso aislado. Iberia se suma así a otras grandes aerolíneas internacionales que han suspendido sus operaciones con Cuba en los últimos meses debido a la escasez de combustible. Air France, Turkish Airlines y Air Canada también han cancelado temporalmente sus vuelos hacia la isla ante las dificultades para garantizar el abastecimiento necesario para sus operaciones.
La crisis energética cubana se ha convertido en uno de los principales desafíos para el sector aéreo del país y está provocando una reducción progresiva de las conexiones internacionales. La falta de combustible, unida a la caída del turismo y a las dificultades económicas que atraviesa la isla, ha obligado a varias compañías a replantear su presencia en el mercado cubano.