El Gobierno británico estudia una lista negra que impida volar a pasajeros abusivos o violentos, tras más incidentes en vacaciones y quejas de aerolíneas que piden sanciones más duras.
Coincidiendo con el inicio de la temporada alta de vacaciones de verano, el Gobierno británico se plantea endurecer su respuesta frente a los pasajeros conflictivos de las aerolíneas, con una medida que podría impedir volar a los viajeros díscolos en cualquier compañía, y no solo en una aerolínea concreta.
Según las propuestas que se debaten con el sector aéreo, los pasajeros implicados en incidentes graves, como conductas bajo los efectos del alcohol, insultos a la tripulación o violencia a bordo, podrían ser incluidos en una lista negra nacional, lo que les impediría reservar vuelos con distintas aerolíneas.
La iniciativa llega después de que las compañías hayan detectado un aumento de los comportamientos conflictivos en los periodos punta y sostienen que las actuales prohibiciones limitadas a cada aerolínea sirven de poco para frenar a los reincidentes.
La decisión se produce además en pleno debate sobre los aeropuertos europeos que permiten el consumo de alcohol a primera hora de la mañana antes de los vuelos.
Dado que los aeropuertos funcionan prácticamente al margen de los husos horarios habituales, no existen normas que establezcan a qué hora se puede o no se puede servir alcohol.
El mes pasado, el consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, pidió prohibir esta práctica y afirmó que casi un vuelo al día de la aerolínea con más tráfico de Europa tiene que desviarse por comportamientos conflictivos.
Si finalmente se aprueban los cambios en la lista negra, los pasajeros vetados en una aerolínea ya no podrán reservar vuelos con otra, lo que supondría en la práctica una prohibición total de volar.
"Todo el mundo debería poder tomarse una cerveza en el aeropuerto, pero el comportamiento antisocial en los vuelos es absolutamente inaceptable", dijo una fuente del Gobierno a la [BBC](https://www.bbc.co.uk/news/articles/c707pknywjno?at%5Flink%5Forigin=BBC %28fuente en inglés%29%5FNews&at%5Fcampaign%5Ftype=owned&at%5Fptr%5Fname=linked%5Fin%5Fpage&at%5Fmedium=social&at%5Fbbc%5Fteam=editorial&at%5Fcampaign=Social%5FFlow&at%5Flink%5Ftype=web%5Flink&at%5Fformat=link&at%5Flink%5Fid=224DD74C-5DE9-11F1-8CC3-BE9D718F4C53).
"Pone en riesgo la seguridad de los pasajeros y de la tripulación y arruina unas vacaciones ganadas con esfuerzo".
Responsables del Departamento de Transporte del Gobierno británico tienen previsto reunirse con las aerolíneas a finales de este mes para analizar la propuesta.
Se baraja que el Gobierno y el sector aéreo gestionen conjuntamente una base de datos nacional de pasajeros vetados.
La propuesta no es sencilla, ya que la legislación vigente en materia de protección de datos impide compartir información de los pasajeros en el marco del GDPR, motivo por el cual un viajero conflictivo vetado en una aerolínea puede reservar en otra.
Aun así, Airlines UK, la asociación que representa a las aerolíneas británicas, ha acogido positivamente la idea y asegura que trabajará junto al Gobierno en el desarrollo de la propuesta.
"Medidas adicionales para los casos más graves de altercados, incluida la creación de una lista nacional de prohibiciones, son un paso importante para garantizar que una pequeña minoría de pasajeros no pueda alterar los viajes en avión de la mayoría", declaró un portavoz de la entidad a la [BBC](https://www.bbc.co.uk/news/articles/c707pknywjno?at%5Flink%5Forigin=BBC %28fuente en inglés%29%5FNews&at%5Fcampaign%5Ftype=owned&at%5Fptr%5Fname=linked%5Fin%5Fpage&at%5Fmedium=social&at%5Fbbc%5Fteam=editorial&at%5Fcampaign=Social%5FFlow&at%5Flink%5Ftype=web%5Flink&at%5Fformat=link&at%5Flink%5Fid=224DD74C-5DE9-11F1-8CC3-BE9D718F4C53).