Durante décadas, Tanzania ha basado su atractivo turístico en los safaris, el Kilimanjaro y las playas de Zanzíbar. Ahora quiere diversificar su oferta con la apertura de un campo de golf en el Serengeti.
Tanzania quiere ampliar su oferta turística con la apertura de un campo de golf internacional este mes de julio y con la organización de la Copa Africana de Naciones de 2027. Su objetivo: atraer nuevos viajeros, impulsar la inversión extranjera y diversificar una de las principales fuentes de ingresos de su economía.
"Tanzania es conocida como el hogar de la vida salvaje, pero queremos mostrar al mundo que somos mucho más que eso", explica Hassan Abbasi, secretario permanente del Ministerio de Recursos Naturales y Turismo de Tanzania, durante una entrevista con 'Euronews'. El responsable turístico asegura que el país está impulsando una nueva etapa para el sector con el objetivo de ampliar su oferta más allá de los safaris y atraer a un perfil de visitante más diverso.
Entre los proyectos más ambiciosos figura la apertura este mes de un campo de golf internacional en el Serengeti, una iniciativa con la que Tanzania aspira a reforzar su posicionamiento en el segmento del turismo de lujo.
Con 18 hoyos reglamentarios y una superficie de unas 182 hectáreas en la zona de Fort Ikoma, un área de transición entre el distrito de Serengeti y el parque nacional, el campo de golf permite jugar rodeado de fauna salvaje. Así, los golfistas compartirán el entorno con animales herbívoros y carnívoros mientras disfrutan de las vistas del Serengeti.
Al tiempo que afinan sus golpes, los jugadores podrán observar animales acuáticos en los abrevaderos cercanos, con jirafas, cebras o incluso guepardos contemplando la partida desde la distancia. "Invitamos al mundo a visitar nuestro país, pero también a invertir en él", afirma Abbasi, quien destaca las oportunidades existentes en el desarrollo de hoteles, resorts, actividades de ocio e infraestructuras turísticas.
Más turistas y más inversión extranjera
El turismo es uno de los principales motores económicos del país. Según el Ministerio de Turismo, el sector del turismo aporta alrededor del 17% del PIB y representa más de la mitad de las exportaciones de servicios de Tanzania.
En 2025, 2,29 millones de turistas internacionales visitaron el país y el objetivo es llegar a 8 millones en 2030. Tras la recuperación de los viajes internacionales, las autoridades buscan ahora acelerar el crecimiento mediante nuevos productos turísticos y una mayor llegada de inversión extranjera.
El campo de golf simboliza la nueva dirección que quiere tomar Tanzania. La iniciativa busca complementar la experiencia tradicional de safari con propuestas dirigidas a viajeros de alto poder adquisitivo y a segmentos turísticos en expansión.
"La próxima fase de desarrollo consiste en diversificar la oferta", destaca Virginia Messina, CEO de la Asociación Africana de Viajes y Turismo (ATTA), para quien la inversión en nuevos productos turísticos "tiene el potencial de generar crecimiento en nuevos mercados y segmentos de visitantes".
La estrategia del Gobierno no se limita a atraer más turistas. Tanzania también quiere captar capital internacional para acelerar el desarrollo de nuevos proyectos turísticos en todo el país. Las autoridades destacan el crecimiento experimentado por el sector en los últimos años, impulsado por la recuperación de los viajes internacionales y una mayor visibilidad de Tanzania en los mercados emisores.
A ello se suma la mejora de la conectividad aérea, con el incremento de frecuencias por parte de aerolíneas internacionales y los esfuerzos para atraer nuevas rutas hacia destinos como Dar es Salaam, Zanzíbar y la región del Kilimanjaro.
El país también trabaja para dar a conocer destinos menos explorados por el turismo internacional. Entre ellos figuran la isla de Mafia, conocida por las inmersiones con tiburones ballena; Kilwa Kisiwani, uno de los enclaves históricos más relevantes de la costa swahili; y la garganta de Olduvai, considerada uno de los lugares clave para comprender los orígenes de la humanidad.
Eventos deportivos como escaparate mundial
La transformación turística de Tanzania tendrá un importante aliado en 2027. Ese año, el país será uno de los anfitriones de la Copa Africana de Naciones (AFCON) junto a Kenia y Uganda, un acontecimiento que atraerá la atención de millones de espectadores dentro y fuera del continente.
Para las autoridades, el torneo representa una oportunidad única para mostrar al mundo la evolución del país, reforzar su imagen internacional y atraer nuevos visitantes e inversores.
La apuesta es que los aficionados que viajen para seguir los partidos puedan complementar su estancia jugando al golf, disfrutando de las playas del océano Índico o realizando safaris en algunos de los parques naturales más emblemáticos.
"Toda África y buena parte del mundo estarán mirando hacia Tanzania", señala el secretario permanente de turismo Hassan Abbasi, convencido de que el campeonato actuará como una plataforma para promocionar los atractivos turísticos del país mucho más allá de los tradicionales safaris.
Para impulsar el crecimiento, según Virginia Messina, CEO de ATTA, "la distribución y gestión responsable de este desarrollo será clave para maximizar los beneficios económicos del turismo, al tiempo que se garantiza la sostenibilidad a largo plazo del sector turístico del país".
Tanzania espera que el impacto del torneo se traduzca en una mayor visibilidad internacional y contribuya a consolidar una oferta cada vez más diversificada, capaz de combinar naturaleza, patrimonio, deporte y turismo de lujo.
Con el golf, los grandes eventos deportivos y la apertura a nuevos segmentos de mercado, Tanzania intenta redefinir su imagen internacional. Sin renunciar a los safaris que la hicieron famosa, el país quiere demostrar que su oferta turística puede abarcar mucho más que la vida salvaje.