Miley Cyrus aterrizó en LAX con un sueño y una chaqueta de punto, pero ¿se ha preguntado alguna vez para qué sirven realmente los códigos de aeropuerto?
Hasta hace no mucho, los códigos de aeropuerto solo aparecían en la tarjeta de embarque y en las etiquetas del equipaje, pero hoy esas tres letras están por todas partes. Puedes presumir de ciudad de origen en fundas de móvil, objetos de decoración, camisetas… yo incluso he visto cordones de zapatos con códigos de aeropuerto.
Pero, ¿se ha parado alguna vez a pensar cómo se eligen esas tres letras o por qué las necesitamos? Con los códigos de aeropuerto acaparando titulares tras el cambio de Palm Beach International Airport a DJT después de su rebautizo en honor al actual presidente Donald J. Trump, hemos pensado que era buen momento para analizar el tema en profundidad…
Qué es un código de aeropuerto y para qué sirve
Un código de aeropuerto es un geocódigo único de tres letras que identifica a un solo aeropuerto en todo el mundo. Estos geocódigos los asigna la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y en el 'IATA Airline Coding Directory' figuran en torno a 11.300. Estos códigos no se reservan solo para aeropuertos, también se utilizan para heliopuertos, estaciones de tren y estaciones de autobús.
Los códigos de aeropuerto se introdujeron en la década de 1930, al principio tenían solo dos letras pero pasaron a tres en la década de 1940 a medida que aumentaba el número de aeropuertos.
"Estos códigos universales son esenciales para el funcionamiento de las industrias de la aviación y los viajes, garantizan que los sistemas implicados en reservas, programación, emisión de billetes, documentación de carga y otras operaciones hablen el mismo idioma", señala la IATA en su sitio web.
Cómo se eligen los códigos de aeropuerto
Entre 40 y 50 códigos nuevos se asignan cada año. El procedimiento habitual consiste en utilizar las tres primeras letras del nombre del lugar, pero si esa combinación ya está ocupada el aeropuerto debe elegir otra que no esté asignada y que, a ser posible, empiece por la primera letra del nombre de la localidad.
Por ejemplo, el aeropuerto de Amsterdam Schiphol tiene el código IATA AMS, el aeropuerto internacional de Fráncfort tiene el código FRA y el aeropuerto de Dublín, DUB, mientras que el aeropuerto internacional de Dubái es DXB porque DUB ya estaba ocupado.
El cambio jugó a favor de Dubái, ya que el aeropuerto es conocido habitualmente por su código, igual que ocurre con JFK en Nueva York o LAX en Los Ángeles. En otros casos el código procede directamente del nombre del aeropuerto, como sucede con el aeropuerto París Charles de Gaulle (CDG) o con el aeropuerto de Estocolmo Arlanda (ARN).
Excepciones a la regla
Entre las principales excepciones figuran los aeropuertos canadienses, cuyos códigos en la mayoría de los grandes aeropuertos empiezan por Y. Esto se debe a que, al establecer los códigos de tres letras, se optó por conservar el antiguo código de dos letras y añadir una Y delante cuando la zona contaba con una estación meteorológica. Así surgieron códigos como YOW para Ottawa o YVR para Vancouver.
Por qué cambian los códigos de aeropuerto
Aunque la IATA señala que los códigos de aeropuerto "se consideran permanentes y casi nunca se modifican", en los últimos doce meses se han registrado unas 750 modificaciones.
Entre los aeropuertos que han cambiado de código figura el aeropuerto internacional Don Mueang, que originalmente se llamaba aeropuerto internacional de Bangkok y tenía el código BKK. Ahora su código es DMK, mientras que el aeropuerto de Suvarnabhumi, el más transitado de la capital tailandesa, inaugurado en 2006, utiliza ahora el código BKK.
El aeropuerto internacional John F. Kennedy se llamaba originalmente aeropuerto de Idlewild y tenía el código IDL. Adoptó el código JFK cuando fue rebautizado en homenaje al difunto presidente en 1963. Todos los códigos de aeropuerto del mundo pueden consultarse en la página de la IATA.