El turismo mundial bate récords, crece casi un 50% más que la economía global y se consolida como motor clave de empleo y recuperación.
El turismo mundial vive un momento sin precedentes. En 2025, el sector no solo recuperó el terreno perdido tras la pandemia, sino que superó todas las expectativas al convertirse en la industria de mayor crecimiento global. Según el último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), la contribución del turismo al PIB mundial superó los 10,7 billones de euros, una cifra equivalente a casi el 10% de la economía global.
El crecimiento del sector, del 4,1%, superó ampliamente el ritmo de la economía mundial, que avanzó un 2,8%, y confirma al turismo como uno de los principales motores económicos del planeta. Más allá de la recuperación, los datos apuntan a una transformación estructural: el turismo ya no es solo un sector cíclico, sino un pilar estable del crecimiento global.
El turismo genera uno de cada diez empleos
Además del impacto económico, el turismo ha reforzado su peso en el empleo. En 2025 generó 366 millones de puestos de trabajo, lo que equivale a más de uno de cada diez empleos en el mundo. De hecho, uno de cada tres nuevos trabajos creados a nivel global estuvo vinculado a esta industria, lo que sitúa al sector como una de las principales fuentes de sustento para millones de familias.
Gloria Guevara, presidenta y consejera delegada del WTTC, subrayó que este crecimiento refleja tanto la fortaleza del sector como su capacidad para liderar la recuperación económica global. Añadió que este es un momento decisivo y que los gobiernos deben reconocer al turismo como una prioridad estratégica, impulsando políticas que favorezcan el crecimiento, la inversión y la conectividad.
Asia lidera; Norteamérica se frena
El crecimiento, sin embargo, no ha sido uniforme. Asia-Pacífico se posiciona como el gran motor del turismo mundial, con un aumento superior al 8% y una contribución de más de 3 billones de euros al PIB turístico. La reapertura de mercados, la fuerte demanda internacional y la mejora de la conectividad han impulsado este avance.
En contraste, Norteamérica muestra signos de desaceleración, con un crecimiento de apenas el 1%, reflejo de mercados más maduros y de una recuperación más lenta del turismo internacional. En esta región, solo México logra superar los niveles previos a la pandemia.
El turismo marca el pulso
Con 1.540 millones de llegadas internacionales, más de 4 millones de personas viajando cada día, el turismo no solo conecta países, sino que también redefine el ritmo de la economía global y el día a día de millones de personas.
El reto ahora, coinciden los expertos, es sostener este impulso en un contexto internacional incierto. La evolución del sector dependerá en gran medida de las decisiones políticas, la inversión en infraestructuras y la capacidad de adaptarse a un viajero cada vez más exigente.
En este escenario, el mensaje es claro: el turismo ha dejado de ser una actividad complementaria para convertirse en uno de los grandes protagonistas del futuro económico mundial.