Estos alojamientos europeos reinventan el hotel tradicional con experiencias inmersivas que acercan a los viajeros a la naturaleza en estado puro.
Para los amantes de los animales que prefieren los sonidos de la naturaleza al ruido de la ciudad, pasar una noche fuera no tiene por qué significar alojarse en un hotel sin encanto. Por toda Europa, varios destinos acercan a los huéspedes a su lado más salvaje.
Más allá de las vistas Instagrammable, diversos estudios han demostrado que estar en plena naturaleza aporta grandes beneficios para nuestra salud física y mental. Una investigación sobre el 'baño de bosque', es decir, dormir en un bosque, concluyó que puede reducir la presión arterial y la ansiedad y aumentar la relajación.
Estar al aire libre, sobre todo practicando actividades como caminar, ir en bicicleta o hacer kayak, ayuda a mantener un peso saludable, mientras que tomar el sol (siempre con protector solar a mano) aumenta nuestros niveles de vitamina D, fundamental para la salud de los huesos, las células sanguíneas y el sistema inmunitario.
Entonces, ¿adónde pueden viajar quienes buscan encontrarse con animales y naturaleza en una escapada europea? A continuación proponemos algunas opciones para pasar una noche realmente salvaje.
Dormir con lobos en Noruega o Francia
Aunque "dormir con lobos" pueda sonar a ponerse en peligro, Wolf Lodge, un alojamiento situado dentro de Polar Park, en el norte de Noruega, ofrece a los visitantes un viaje por la naturaleza ártica bajo la curiosa y atenta mirada, de ojos ámbar, de los lobos.
"Los lobos rodean el alojamiento y observan a sus huéspedes en todo momento", señala la web del lodge, que, pese a que los animales están acostumbrados a vivir junto a los humanos, aconseja a los visitantes controlar sus movimientos y mantener un silencio relativo.
El lodge ofrece a los visitantes una experiencia única en la vida y, al mismo tiempo, bienestar para los lobos en cautividad, ya que cada estancia contribuye al Fondo para el Bienestar de los Lobos de Polar Park.
Si esta propuesta encaja contigo pero te echa para atrás la idea de sufrir las duras nevadas escandinavas, el Parc Animalier de Sainte-Croix, en Francia, puede ser una alternativa con un clima más suave. Este destino de Mosela, que cuenta con 56 lodges , dispone de siete cabañas de madera dedicadas a los amantes de los lobos que permiten asomarse a la vida de las manadas de lobos negros, blancos y grises.
Encuentros con animales en Bélgica
En el zoo Pairi Daiza, en Brugelette, Bélgica, los visitantes pueden ver a más de 7.500 animales durante una excursión de un día o, si lo prefieren, quedarse a dormir.
Con más de 1.000 especies bajo su cuidado, el área Rockhaven del parque se excavó en la roca para crear una atmósfera similar a una cueva. Con distintas configuraciones, los huéspedes pueden elegir suites familiares con vistas a las zonas donde viven tapires, capibaras y monos.
Entre los otros habitantes permanentes del zoo figuran osos panda gigantes, elefantes, osos polares, orangutanes, aves raras, gorilas y morsas.
Los alojamientos se reparten entre las zonas 'Worlds of The Last Frontier', 'The Land of the Cold', 'Cambron Abbey' y 'Edenya', a las que quienes pasan la noche tienen acceso durante todo el día. Los huéspedes también pueden acceder a todo el parque una hora antes de la apertura al público a través de caminos de acceso especiales.
Dormir entre las copas de los árboles en Luxemburgo
En Bamhaiser, en Escher Déierepark, en Luxemburgo, los huéspedes pueden revivir sus recuerdos o sueños de la infancia durmiendo en lo alto de los árboles.
Con hasta 150 animales como vecinos, entre ellos ciervos, cabras, conejos y aves, Bamhaiser ofrece tres acogedoras casas en los árboles equipadas con calefacción eléctrica, una pequeña cocina (aunque, por motivos de seguridad, los visitantes no pueden preparar comida caliente), wifi y cuarto de baño entre las que elegir. Cada casa lleva el nombre de un personaje de ficción, un guiño al tema de la nostalgia.
Las casas en los árboles Mia Morilla y Maisy pueden alojar hasta seis personas, y esta última está especialmente diseñada para huéspedes con movilidad reducida. La casa Dr Dachs (Doctor Tejón) tiene capacidad para cuatro personas. Todas disponen además de terrazas privadas para disfrutar del aire libre.
Aunque no se puede preparar comida caliente dentro de las casas en los árboles, el coqueto Escher Bamhauscafe sirve platos típicos de Luxemburgo, como las albóndigas de harina 'kniddelen'.