Las nuevas sanciones del jueves, tras la firma por Trump de una orden ejecutiva que amplía el embargo a la isla, congelan bienes y cuentas en Estados Unidos.
La Administración Trump impuso este jueves sanciones al presidente cubano Miguel Díaz-Canel, a su esposa y a otras tres personas, en el último movimiento de Washington para presionar a la cúpula de La Habana.
Según un comunicado firmado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, "los designados hoy (jueves) dirigen o financian al régimen y sus esfuerzos por movilizar sus movimientos revolucionarios radicales en Estados Unidos y en todo el mundo".
La medida provocó una condena inmediata desde La Habana, y el presidente Díaz-Canel afirmó: "Esta ceguera política se suma a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, concebidas para perjudicar al pueblo cubano".
Entre los sancionados figura Alejandro Castro Espín, único hijo del expresidente cubano Raúl Castro y de Vilma Espín. Fue asesor de la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional de Cuba y estuvo presente cuando Raúl Castro recibió en La Habana al entonces presidente estadounidense Barack Obama, en una histórica reunión en marzo de 2016. El hijo de Castro Espín, Raúl Alejandro Castro Calis, también figura en la lista.
Las sanciones de este jueves, que siguen a la firma por parte de Trump de una orden ejecutiva que amplía las restricciones contra la isla, congelan los bienes y las cuentas bancarias de estas personas en Estados Unidos.
Pero no está claro hasta qué punto sus finanzas están vinculadas al sistema financiero estadounidense, ya que los analistas consideran "bastante improbable" que el presidente cubano y los demás tengan activos en Estados Unidos, según Richard Feinberg, exasesor de seguridad nacional de Estados Unidos para América Latina y profesor emérito de economía política internacional en la Universidad de California en San Diego.
Las nuevas sanciones llegan en medio de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de emprender acciones militares en Cuba desde que en enero derrocó a Nicolás Maduro e impuso un bloqueo energético que ha impedido el envío de petróleo a la isla. Ese bloqueo ha provocado este año graves apagones, escasez de alimentos y el colapso de la economía en todo el país.
Las amenazas cobraron mayor peso después de que Estados Unidos anunciara el mes pasado cargos penales contra Raúl Castro. Según Feinberg, las últimas sanciones "podrían interpretarse como un paso previo a una intervención o como una forma de aumentar la presión sobre el régimen para forzar un acuerdo", y añadió que la retórica de Trump y del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, "podría llevar en cualquiera de esas direcciones".
En su reacción a las sanciones, Díaz-Canel acusó a Trump de lanzar "nuevas declaraciones amenazantes contra Cuba" y afirmó que "estas medidas están dirigidas a reforzar el bloqueo y escalar el conflicto entre Cuba y Estados Unidos".
"La agresión y la perversión del Gobierno estadounidense chocarán con nuestra determinación de enfrentar los peores escenarios y resistir la embestida imperial", escribió en X.
El ministro de Exteriores de Cuba afirmó que "la vil inclusión" de Díaz-Canel y de otros, entre ellos instituciones cubanas y organizaciones de la sociedad civil, "es el último ejemplo del plan intervencionista de Estados Unidos para presentar a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense".
Trump: "Nos ocuparemos de Cuba después de Irán"
Preguntado este jueves si sus sanciones buscan acelerar el colapso de Cuba, Trump respondió: "Solo queremos que sean un país bien gobernado". "El país se muere de hambre y no tiene energía, no tiene petróleo, no tiene dinero, no tiene nada. Tiene un territorio precioso, podrían construirse complejos turísticos maravillosos", declaró Trump a los periodistas en un acto no relacionado en el Despacho Oval.
Al ser preguntado si Cuba está cerca del colapso, respondió: "En cierto modo ya ha colapsado" y añadió que "nos ocuparemos de eso en cuanto hayamos terminado" las operaciones militares en Irán. "Me gusta hacer una cosa cada vez", dijo Trump.
Trump ha intensificado su discurso sobre un cambio de régimen en Cuba después de prometer una "toma amistosa" del país si sus dirigentes no abrían la economía a la inversión estadounidense y expulsaban a los adversarios de Estados Unidos.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y que siempre ha mantenido una postura dura frente al régimen socialista de la isla, ha asegurado que Trump quiere llegar a un acuerdo, pero se muestra escéptico sobre la posibilidad de que Estados Unidos logre una solución diplomática con el actual Gobierno cubano.
Rubio ha defendido la decisión de la Administración Trump de imponer sanciones crecientes a La Habana, la mayor de ellas contra Grupo de Administración Empresarial S.A., un conglomerado empresarial gestionado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.