Desde palacios restaurados en Roma y Bucarest hasta retiros rurales en Devon y Creta, la revista Afar ha publicado su lista anual de los mejores hoteles nuevos y renovados, con 11 establecimientos destacados en Europa.
Los viajeros buscan cada vez más algo más que una habitación bonita y un buen servicio. Ahora, la revista de viajes 'Afar' ha presentado su lista (fuente en inglés) de los 40 mejores hoteles nuevos y renovados del mundo, y destaca establecimientos que captan el espíritu de sus destinos.
De los 40 seleccionados, 11 están en Europa, desde iconos restaurados hasta nuevas aperturas con estilo en lugares que han pasado desapercibidos durante mucho tiempo.
Los mejores hoteles de Europa para 2026
Collegio alla Querce, Auberge Collection, Florencia
Ubicado en un conjunto de edificios del siglo XVI que en su día albergaron una escuela, este alojamiento a las afueras de Florencia combina lo mejor de la vida urbana y de la campiña de la Toscana.
Con vistas al icónico Duomo y al campo cercano, cuenta con 83 habitaciones y suites que presumen de elementos arquitectónicos originales, además de spa, piscina de entrenamiento y un bar de cócteles instalado en el antiguo despacho del director del colegio.
The Carlton, Milán
Tras un proceso de restauración de cinco años, el Carlton recupera su lugar como uno de los hoteles más lujosos de Milán.
Rocco Forte Hotels ha actualizado el edificio de los años sesenta rindiendo homenaje a algunos de los diseñadores más emblemáticos de la ciudad, entre ellos Gio Ponti, que nació y murió en Milán.
Con una elegancia sin esfuerzo en todos sus espacios, el interiorismo lleva la firma de Philip Vergeylen y Paolo Moschino, junto a la directora creativa de Rocco Forte Hotels, Olga Polizzi.
Chesa Marchetta, Sils Maria, Suiza
En el corazón del valle de Engadina, en Suiza, se encuentra Chesa Marchetta, un refugio rústico que rinde homenaje a su entorno alpino.
Situado en una casa de campo del siglo XVI, es el último proyecto de Artfarm, una empresa hotelera fundada por los galeristas Iwan y Manuela Wirth.
Cada una de sus 13 habitaciones está amueblada con mobiliario tradicional de la zona y obras de arte, y su restaurante hace gala de ingredientes de temporada y sabores inspirados en las cocinas italiana y suiza.
Corinthia Grand Hotel du Boulevard, Bucarest
Inaugurado originalmente en 1867, este emblemático edificio de la Belle Époque llegó a acoger a miembros de la realeza y algunas de las ocasiones sociales más glamurosas de Bucarest.
Tras una amplia restauración, el histórico edificio ha reabierto como el Corinthia Grand Hotel du Boulevard Bucharest, un hotel de 30 suites que combina la elegancia de época con el lujo contemporáneo.
Su ubicación céntrica sitúa a los huéspedes a un paso del casco antiguo, de la gran arquitectura y de los bares y restaurantes independientes que están contribuyendo a afianzar la creciente reputación de la capital rumana como destino de escapada urbana.
The Florentin, Fráncfort
Instalado en una antigua mansión bancaria del distrito de Sachsenhausen, The Florentin aporta un aire renovado a una ciudad a menudo asociada con los viajes de negocios.
El edificio histórico, que data de 1901, se ha transformado en un elegante refugio con interiores cálidos y uno de los restaurantes más comentados de la ciudad, Dune.
Su apertura coincide con los esfuerzos de Fráncfort por consolidarse como destino cultural y de diseño antes de su año como Capital Mundial del Diseño 2026.
Fowlescombe Farm, South Devon, Inglaterra
En una finca de 450 acres en el límite del parque nacional de Dartmoor, Fowlescombe Farm propone un ritmo de vida más pausado en el campo de Devon.
Sus diez suites se reparten entre establos y dependencias reconvertidos, con interiores inspirados en el paisaje circundante y numerosos detalles procedentes de la propia finca.
Los huéspedes pueden pasar el día explorando Dartmoor, apuntarse a sesiones de yoga en el invernadero o degustar platos de temporada elaborados con ingredientes cultivados en la granja.
Les Bassans, Perros-Guirec, Francia
Por qué lo hemos elegido: porque muestra una cara distinta de la costa francesa, lejos del familiar Mediterráneo
Encaramado en la costa de granito rosa de Bretaña, Les Bassans ocupa una encantadora villa de la década de 1920 con vistas al mar.
El hotel, íntimo y acogedor, es el primer establecimiento de la colección Fontenille en la región y ofrece a los visitantes la oportunidad de descubrir una de las zonas costeras menos conocidas de Francia, donde las formaciones rocosas espectaculares, las aves marinas y los senderos panorámicos son los grandes protagonistas.
Con interiores elegantes y vistas ininterrumpidas al mar desde todas las habitaciones, propone una experiencia muy distinta al bullicio del Mediterráneo.
The Newman, Londres
En el a menudo ignorado barrio londinense de Fitzrovia, The Newman rinde homenaje al espíritu independiente y a la historia creativa de la zona.
Sus interiores de inspiración art déco y las fotografías de vecinos del barrio le confieren un marcado aire local, mientras que su elegante Gambit Bar, inspirado en los años treinta, está diseñado para atraer tanto a londinenses como a huéspedes alojados.
Algunas de las mejores panaderías, cafeterías y restaurantes de la capital se encuentran a solo unos minutos a pie.
Orient Express La Minerva, Roma
A escasos pasos del Panteón, Orient Express La Minerva marca el regreso de uno de los nombres más célebres del mundo de los viajes.
Ubicado en una antigua residencia nobiliaria, el hotel combina la grandeza romana con mobiliario italiano y guiños al legendario servicio ferroviario que lo inspira, con paredes de madera y mesillas que recuerdan a antiguos baúles.
Reabierto tras cuatro años de restauración, ofrece amplias vistas de la Ciudad Eterna desde su restaurante en la azotea, que se ha convertido rápidamente en uno de los locales gastronómicos más codiciados de Roma.
Sibbjäns, Gotland, Suecia
En la isla sueca de Gotland, Sibbjäns combina la hospitalidad campestre con un cuidado diseño escandinavo.
Articulado en torno a una explotación agrícola en funcionamiento, este refugio une acogedores interiores de estilo granero con una fuerte apuesta por la sostenibilidad, desde tecnologías de ahorro de agua hasta ingredientes producidos in situ.
El mobiliario vintage y los detalles cuidadosamente elegidos confieren al establecimiento un ambiente relajado y claramente nórdico.
Tella Thera, Creta, Grecia
Con vistas a las aguas turquesas de la bahía de Kissamos, Tella Thera está concebido para sacar el máximo partido al espectacular entorno de Creta.
Este retiro de 21 habitaciones cuenta con suites excavadas en la ladera y rodeadas de vegetación autóctona, que crean una sensación de paz y privacidad.
Desde tratamientos de spa inspirados en el aceite de oliva local hasta excursiones a la laguna de Balos, famosa por sus aguas de intenso azul, la experiencia está profundamente anclada en la isla y sus tradiciones.
Conviene no perderse el restaurante de residuo cero del hotel boutique, Anemoia, que utiliza ingredientes cretenses de temporada.