Prix Versailles ha dado a conocer su lista de los siete aeropuertos más bonitos del mundo para 2026.
Para quienes vuelan con frecuencia, los aeropuertos son poco más que un punto de paso entre destinos, un lugar donde tomar un café antes de embarcar, curiosear en las tiendas libres de impuestos o pasar algo más de tiempo si hay una escala.
Aunque la mayoría de los viajeros juzga un aeropuerto por su eficacia, sobre todo por la rapidez en los controles de seguridad, la belleza también cuenta, y algunos terminales ofrecen mucho más que simple comodidad. Desde una arquitectura llamativa hasta amplias vistas e incluso exuberantes espacios interiores, algunos aeropuertos se han convertido en atracciones e hitos por derecho propio.
Prix Versailles, una iniciativa que pone en valor los mejores proyectos de arquitectura contemporánea del mundo, ha revelado su lista de los aeropuertos más bellos del mundo en 2026.
Los siete ganadores de este año no solo destacan por sus instalaciones según el Prix Versailles, sino también por un impresionante diseño arquitectónico que se aleja de estándares ya agotados y ofrece una experiencia más rica y armoniosa.
Jérôme Gouadain, secretario general del Prix Versailles, describió los aeropuertos contemporáneos como "señas de identidad ineludibles", tanto de la región como de la época en la que se inscriben.
"Son innovadores, porque resuelven el aparente conflicto entre la creciente frecuencia de los viajes y la necesidad de rapidez, ambas centrales en la razón de ser de un aeropuerto, por un lado, y, por otro, la singularidad de una forma de turismo que aspira a ser accesible y que valora el tiempo de las personas en lugares que, hoy en día, ya no pueden describirse como meros espacios de 'tránsito", afirmó.
"Y son ineludibles porque estas infraestructuras dejan una huella medioambiental duradera en el territorio, pero también en la historia de la humanidad, ya que, por la amalgama de arquitectura que exhiben, los aeropuertos se están convirtiendo en escenarios atractivos, emblemas de dinámicas económicas, culturales y sociales que seguirán dando forma a las sociedades del mañana, acercándolas y unificándolas". Entre los ganadores de este año solo hay un aeropuerto europeo, y está en Alemania.
Qué aeropuertos figuran entre los más bellos del mundo en 2026
- Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de Guangzhou Baiyun, Guangzhou, China
- Terminal 3 del aeropuerto de Fráncfort, Fráncfort del Meno, Alemania
- Terminal 2 del Aeropuerto Internacional Lokapriya Gopinath Bardoloi, Guwahati, India
- Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Navi Mumbai, Navi Mumbai, India
- Aeropuerto Internacional Techo, Nom Pen, Camboya
- Aeropuerto Internacional de Pittsburgh, Pittsburgh, Estados Unidos
- Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de San Diego, San Diego, Estados Unidos
Por qué la nueva Terminal 3 del aeropuerto de Fráncfort entra en la lista
Tras recibir a sus primeros pasajeros en abril, la Terminal 3 del aeropuerto de Fráncfort fue elogiada por el Prix Versailles como "la culminación de uno de los mayores proyectos de infraestructuras del continente".
El nuevo terminal ocupa 1,3 kilómetros cuadrados de terreno, aproximadamente la misma superficie que el centro de Fráncfort, y se prevé que gestione un flujo anual de 19 millones de pasajeros repartidos entre los espigones G, H y J. Una segunda fase de ampliación, que incluye la incorporación del espigón K, podría elevar finalmente la capacidad hasta 25 millones de pasajeros.
La apertura de la Terminal 3 ha coincidido con el cierre de la Terminal 2 por una profunda reforma, el primer cierre de este tipo en más de tres décadas. Como consecuencia, las 57 aerolíneas que operaban desde la Terminal 2 han empezado a trasladarse al nuevo terminal. Entre las primeras en hacerlo figuran Cathay Pacific, China Airlines, Emirates, Etihad Airways, Korean Air y Qatar Airways.
Además de priorizar la eficiencia y el aumento de capacidad, el nuevo terminal se ha concebido para parecerse más a una ciudad que a un aeropuerto. Obra del arquitecto alemán Christoph Mäckler, las puertas de embarque y las salas de espera evocan calles y plazas públicas donde los viajeros pueden reunirse y pasar el tiempo. Según Mäckler, los aeropuertos reciben de hecho más visitantes que muchos centros urbanos.
"Esto hace que sea aún más importante que los aeropuertos asuman también algunas de las mismas funciones que las ciudades", señaló. "Lo estamos haciendo realidad en la Terminal 3". El Prix Versailles ha subrayado la estética del terminal, que combina una iluminación natural con tonos cálidos, como la caliza de Jura y el travertino.
El arte público constituye otro de los ejes del proyecto. En el vestíbulo del terminal cuelgan tres esculturas en forma de disco de Julius von Bismark, un artista alemán cuya obra explora las leyes de la física para cuestionar nuestra forma habitual de ver las cosas. Su instalación, "The First, the Last, Eternity", presenta discos en tonos naranja, rojo y amarillo que giran sin cesar mientras los viajeros se desplazan por el espacio.