Inaugurado en 1966, el puente del 25 de Abril cumple 60 años. La conexión entre Lisboa y Almada sigue siendo la más utilizada sobre el Tajo, con unos 150.000 vehículos al día, mientras se prevé un nuevo enlace rodoferroviario entre Chelas y Barreiro.
Era agosto de 1966 cuando se inauguró bajo la mirada atenta de miles de personas. El puente del 25 de Abril celebra este jueves, 6 de agosto de 2026, su 60º aniversario. Antiguamente llamado puente Salazar, la primera travesía sobre el río Tajo se construyó en menos de cuatro años, durante el Estado Novo, con un coste final de 4,49 millones de contos, el equivalente a unos 22,39 millones de euros.
Considerada la mayor obra pública realizada hasta entonces en Portugal, la construcción involucró a diario a unos 3.000 trabajadores, 14 empresas de construcción (de las cuales 11 fueron portuguesas) y decenas de miles de toneladas de acero, lo que convirtió esta infraestructura en una referencia internacional de la ingeniería.
El puente, suspendido por cables de acero y sostenido por torres metálicas de color anaranjado, inspirado en el Golden Gate de San Francisco, cuenta actualmente con dos tableros. La estructura se diseñó también para integrar tráfico ferroviario, que solo entró en funcionamiento unos treinta años después de la inauguración.
El puente que une Lisboa y Almada destaca por un vano principal de 1.013 metros, el mayor de Europa en una travesía que combina circulación por carretera y ferroviaria. Tiene además una distancia entre anclajes superior a dos kilómetros y torres principales que se elevan 196 metros sobre el nivel del agua, mientras que el pilar sur alcanza cerca de 80 metros de profundidad bajo el lecho del río.
Miles de vecinos desplazados
Pese a las ventajas para la movilidad entre las dos orillas del río Tajo, la construcción del puente estuvo marcada por el desplazamiento de miles de residentes del valle de Alcántara, desalojados para dar paso a los accesos y a los pilares. En aquella época, el arquitecto Nuno Teotónio Pereira criticó al régimen de Salazar por las condiciones en que se llevaron a cabo los desalojos y los realojos, que consideró apresurados y mal planificados.
A lo largo de las últimas seis décadas, el tráfico en el puente ha crecido de forma continua, hasta alcanzar un valor récord en 2005, con más de 57 millones de vehículos y una media diaria de 156.000, impulsado por la expansión demográfica de la península de Setúbal. Durante la pandemia, en 2020 y 2021, se registraron los valores más bajos, con una media diaria de 115.000 y 124.000 vehículos, respectivamente, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pese a la inauguración del puente Vasco da Gama en 1998, que une Alcochete y Lisboa, el puente 25 de Abril sigue siendo la travesía más utilizada sobre el río Tajo, con más del doble de tráfico. En Oporto, el puente del Freixo y el puente de la Arrábida registran un tráfico muy elevado en el área metropolitana, pero quedan por debajo del puente 25 de Abril en términos de volumen diario.
Actualmente, según Infraestruturas de Portugal (IP), el puente 25 de Abril es utilizado cada día por unos 150.000 vehículos y 174 trenes, dando servicio a más de 100 millones de usuarios al año.
Desde su inauguración en 1966, la travesía está sometida al pago de peaje. El importe para un vehículo de clase uno ha pasado de diez escudos a los actuales 2,25 euros, aunque entre 1996 y 2010 el cobro se suspendió durante el mes de agosto.
La suspensión fue consecuencia del 'buzinão' de 1994, una protesta de bocinazos contra el aumento del 50% de los peajes, y del acuerdo de concesión con Lusoponte, que explota la infraestructura desde 1996. Este mismo año, un nuevo 'buzinão', organizado por la asociación de usuarios del puente, volvió a cuestionar la subida del 2,29% de los peajes y a exigir el fin del cobro.
El mantenimiento ronda los 1,6 millones al año
El mantenimiento y la inspección del puente 25 de Abril cuestan de media alrededor de 1,6 millones de euros al año a Infraestruturas de Portugal (IP), que asegura que el equipamiento está sometido a inspección y mantenimiento permanentes por parte de un equipo interno dedicado en exclusiva a estas funciones.
Según la IP, esta inversión incluye inspecciones, mantenimiento, materiales, equipos, estudios, proyectos y servicios de consultoría. La empresa cuenta además con el apoyo del ISQ (Instituto de Soldadura e Qualidade) y del LNEC (Laboratório Nacional de Engenharia Civil) en la monitorización estructural del puente, así como de la estadounidense Parsons, el proyectista original de la infraestructura, que continúa siguiendo el comportamiento de la estructura y las principales intervenciones realizadas.
La más reciente obra de rehabilitación y refuerzo estructural se concluyó en marzo de 2024. Infraestruturas de Portugal prepara ahora el proyecto de pintura general del puente para "asegurar la preservación y la durabilidad de la infraestructura". En septiembre de 2025, el diputado municipal de Chega en Lisboa Bruno Mascarenhas afirmó, en la Asamblea Municipal de Lisboa, que el puente "está en un estado preocupante en términos de su sustentación".
Consultada por Lusa, Infraestruturas de Portugal aseguró que las actividades de inspección, monitorización y mantenimiento "garantizan que el puente del 25 de Abril sigue respondiendo a los más elevados estándares de seguridad, fiabilidad y rendimiento". Los 60 años del puente se han celebrado con un espectáculo de 500 drones sobre el río Tajo:
Nuevas travesías
Actualmente, está prevista la construcción de una nueva travesía por carretera y ferrocarril entre Chelas y Barreiro, así como de una conexión viaria entre Algés y Trafaria.
En relación con la tercera travesía del río Tajo, en una respuesta escrita enviada a la agencia Lusa, Infraestruturas de Portugal (IP) adelanta que está "desarrollando, por encargo del Gobierno, los estudios técnicos, económicos y ambientales necesarios para llevar a cabo el proyecto de la nueva travesía por carretera y ferrocarril". El estudio de impacto ambiental deberá remitirse a la Agência Portuguesa do Ambiente (APA) en el tercer trimestre de este año, es decir, hasta septiembre.
La IP añade que la conexión viaria entre Algés y Trafaria está identificada como "proyecto prioritario" por el Gobierno, y está previsto el lanzamiento del concurso para el estudio previo y el estudio de impacto ambiental antes de final de año.