El Gobierno de Francia implantará Visio, una herramienta nacional de videoconferencia, para recuperar el control digital ante Estados Unidos. El ecosistema, parte de 'Suite Numérique', usa IA francesa y alojamiento local para ahorrar hasta 1.000.000€ anuales en licencias.
Francia sustituirá las plataformas estadounidenses Microsoft Teams y Zoom por su propia herramienta de videoconferencia desarrollada en Francia, que se implantará en todos los departamentos del Gobierno antes de 2027, anunció el país este lunes.
La medida forma parte de la estrategia de Francia para dejar de usar proveedores de software extranjeros, en especial los de Estados Unidos, y recuperar el control de infraestructuras digitales críticas. Llega en un momento clave, cuando Francia, como Europa, afronta un punto de inflexión en materia de soberanía digital.
"El objetivo es poner fin al uso de soluciones no europeas y garantizar la seguridad y la confidencialidad de las comunicaciones electrónicas públicas apoyándonos en una herramienta potente y soberana", señaló David Amiel, ministro de Función Pública y Reforma del Estado.
El lunes, el Gobierno anunció que utilizará en su lugar la plataforma de videoconferencia Visio, desarrollada en Francia. El servicio lleva un año en pruebas y cuenta con alrededor de 40.000 usuarios.
¿Qué es Visio?
Visio forma parte del plan 'Suite Numérique' de Francia, un ecosistema digital de herramientas soberanas concebido para sustituir el uso de servicios en línea estadounidenses como Gmail y Slack. Estas herramientas están destinadas a los funcionarios y no al uso del público ni de empresas privadas.
La plataforma incorpora además transcripción de reuniones con inteligencia artificial e identificación de interlocutores, gracias a la tecnología de la empresa emergente francesa Pyannote.
Visio también está alojada en la infraestructura de nube soberana de la francesa Outscale, filial de la empresa de software Dassault Systèmes. El Gobierno francés señaló que el paso a Visio podría recortar los costes de licencias y ahorrar hasta 1.000.000€ al año por cada 100.000 usuarios.
La medida llega además en un momento en que Europa cuestiona su excesiva dependencia de la infraestructura de tecnologías de la información estadounidense, tras las caídas de la nube en Estados Unidos el año pasado.
"Esta estrategia subraya el compromiso de Francia con la soberanía digital en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y temores de vigilancia extranjera o interrupciones del servicio", afirmó Amiel.