Rumanía ha pedido un refuerzo del apoyo en defensa aérea después de que un dron ruso implicado en un ataque nocturno contra Ucrania se estrellara el 29 de mayo contra un bloque de viviendas en la ciudad oriental de Galati.
El incidente dejó dos personas heridas, provocó un incendio en la azotea del edificio y obligó a varios vecinos a evacuar. Las autoridades rumanas calificaron el sobrevuelo del dron sobre su territorio como una grave violación del derecho internacional. El presidente Nicusor Dan convocó al máximo consejo de defensa del país y lo describió como el incidente más grave en territorio rumano relacionado con la guerra de Ucrania desde 2022.
Galati se encuentra a orillas del Danubio, cerca de las fronteras con Ucrania y Moldavia, una zona que se ha visto afectada en repetidas ocasiones por restos e incursiones de drones durante el conflicto. El Ejército rumano siguió la trayectoria del dron en su espacio aéreo y envió de inmediato dos cazas F-16 y un helicóptero. Los responsables de defensa subrayaron que el impacto no se considera un ataque deliberado contra Rumanía, pero advirtieron de que la guerra de Rusia contra Ucrania sigue planteando riesgos de seguridad para el flanco oriental de la OTAN. Bucarest ha pedido a la alianza que acelere la transferencia de sistemas antidron para reforzar sus defensas.