Ursula von der Leyen, Pedro Sánchez, Emmanuel Macron, Giorgia Meloni y Friederich Merz combinan el descanso en sus refugios con la gestión de incendios, tensiones geopolíticas y emergencias migratorias. En este 2026, las escapadas de la élite política generan debate ante la opinión pública.
Europa ha entrado en su habitual letargo veraniego.
Bruselas se ha vaciado, los parlamentos nacionales están en receso y los políticos intentan aprovechar al máximo la rara oportunidad de alejarse de las exigencias del cargo público.
Pero para la clase política europea, desconectar puede ser más difícil de lo que parece.
Las crisis de Europa no han desaparecido. El continuo bombardeo de Ucrania por parte de Rusia, las tensiones políticas en Oriente Medio, la incertidumbre económica y los incendios forestales que han arrasado varios países europeos siguen planeando sobre los Gobiernos, incluso mientras los dirigentes intentan relajarse.
Los líderes calibran con especial cuidado la duración y el lujo de sus escapadas para evitar un posible desgaste ante la opinión pública.
Estos son los destinos elegidos por algunos de los dirigentes europeos más destacados para sus vacaciones de verano.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen
La jefa de la Comisión Europea no ha revelado dónde pasa sus vacaciones de verano, pero el cinco de agosto deseó a sus seguidores de Instagram unas buenas y reparadoras vacaciones, luciendo unas gafas de sol.
Un portavoz de la Comisión explicó a 'Euronews' que la presidenta "aunque pasa actualmente unos días con su familia, se mantiene en contacto permanente con su equipo en Bruselas" así como con su equipo de comisarios.
"Aunque el tiempo en familia es importante, sigue de cerca todos los asuntos críticos, permanece plenamente implicada e interviene directamente siempre que es necesario", añadió el portavoz, que precisó que la presidenta ya tiene actos oficiales previstos para la próxima semana.
Se sabe que von der Leyen aprovecha los periodos sin obligaciones oficiales en su casa familiar cerca de Hannover, en una finca donde tiene caballos y ha contado que cría gallinas y cabras.
En agosto publicó un vídeo desde la granja en el que presenta a una gallina llamada Chikeletta y pide a sus seguidores que propongan nombres para sus dos pollitos recién adoptados.
En el pasado, sin embargo, la elección de sus vacaciones de verano ha generado polémica, en particular su retiro de agosto de 2023 en una propiedad cretense del primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis, que provocó duras críticas.
El máximo órgano de supervisión de la UE, la Defensora del Pueblo Europea, llegó a afirmar después que ese retiro gratuito ponía de manifiesto una "carencia estructural" en las normas éticas de la Unión y que el "incomprensible" retraso de un año en responder a las quejas constituía un caso de mala administración.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Otro dirigente europeo que afronta una crisis en plena pausa estival es el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuyo Ejecutivo se ha visto obligado a gestionar la entrada masiva de alrededor de 80.000 migrantes en el enclave español de Ceuta a finales de julio.
Desde el estallido de la crisis y su visita al enclave el 31 de julio, el presidente del Gobierno ha cambiado su despacho de Madrid por su residencia oficial de La Mareta, en Lanzarote, en las islas Canarias, y según la prensa española ejerce sus funciones desde allí desde el uno de agosto.
Sánchez ha interrumpido sus vacaciones para celebrar reuniones virtuales sobre la situación en Ceuta, incluida una reunión ministerial celebrada el lunes.
El Gobierno admite que la situación en Ceuta aún no ha vuelto a la normalidad y calcula que unos 8.000 migrantes que cruzaron a finales de julio siguen en el enclave, de los cuales se considera que alrededor de 5.000 podrían solicitar asilo o protección.
Los críticos de Sánchez, especialmente del opositor Partido Popular, han censurado la imagen de normalidad que proyecta el presidente del Gobierno en un momento de crisis.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron
El presidente francés pasa estos días en su residencia oficial de Fort de Brégançon, en la Costa Azul, acompañado de su esposa, Brigitte Macron.
Es el último verano de Macron como jefe de Estado, y el lugar ha sido escenario de varias visitas de alto nivel durante su mandato, incluso recibió allí al presidente ruso Vladímir Putin en 2019.
Ya se le ha visto y fotografiado en una moto acuática, algo que ha llevado a sus críticos a acusarle de estar desconectado de los problemas cotidianos de la población.
Sin embargo, fuentes del Elíseo trasladan a los medios franceses que el presidente sigue activo políticamente pese a la distancia de París.
El lunes, Macron se reunió con los alcaldes de las localidades afectadas por los incendios forestales que han arrasado en las últimas semanas la región de Gironda, mientras que su primer ministro, Sébastien Lecornu, ha acortado sus vacaciones para visitar la zona.
Macron también mantiene su diplomacia telefónica durante el retiro, con conversaciones con el presidente de Egipto, Abdel Fattah el Sisi, el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, y el primer ministro iraquí, Ali Al Zaidi.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha decidido pasar las vacaciones junto a su hija de 9 años y su hermana en la costa adriática, en la región de Puglia.
Según la prensa italiana, Meloni podría recibir también en una casa rural de la zona de Brindisi a amigos y a colaboradores cercanos de su partido de extrema derecha Hermanos de Italia.
La región situada en el 'talón' de Italia fue también el lugar elegido por Meloni cuando acogió a los líderes del G7 para una cumbre hace dos años. Con la excepción de Emmanuel Macron, ninguno de los seis dirigentes que reunió entonces sigue en el cargo, un recordatorio de la naturaleza tumultuosa de la política mundial.
La propia Meloni se enfrenta el próximo año a unas elecciones decisivas. Si continúa en el cargo hasta la segunda mitad de 2027, podría batir el récord de permanencia continua en la jefatura del Gobierno italiano.
El canciller alemán, Friedrich Merz
El canciller alemán, Friedrich Merz, que afronta actualmente bajos niveles de aprobación, estaría tomando un breve descanso junto a su esposa Charlotte en Alemania, y la Cancillería no ha revelado más detalles sobre sus planes.
Sin embargo, un portavoz aseguró a los medios alemanes que el canciller "está siempre de servicio, siempre disponible" y que aprovecha este paréntesis para prepararse de cara a la vuelta en septiembre.
El acosado canciller, que es católico, se ha llevado consigo durante este descanso un ejemplar de la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV sobre la inteligencia artificial, según el diario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung'.
La encíclica advierte de los riesgos de esta tecnología y pide que esté al servicio de la humanidad y proteja la dignidad humana.
Esta elección ofrece una rara imagen de las actividades del canciller más allá de sus obligaciones oficiales y podría anticipar algunos de los grandes debates globales que desea abordar cuando se reanude el periodo legislativo.
Merz, un conservador favorable a las empresas, ha sugerido en el pasado que la normativa de la UE se está convirtiendo en un corsé para la innovación en inteligencia artificial.