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¿Cómo lucha la UE contra la creciente escasez de agua?

Un hombre se refresca en una fuente durante un día de verano caluroso y soleado en Madrid, España, el 19 de julio de 2023.
Un hombre se refresca en una fuente durante un día de verano caluroso y soleado en Madrid, España, el 19 de julio de 2023. Derechos de autor  AP Photo/Manu Fernandez
Derechos de autor AP Photo/Manu Fernandez
Por Elisabeth Heinz
Publicado última actualización
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Las temperaturas récord de este verano han dejado el 38% del territorio europeo en situación de sequía. El uso excesivo, la mala gestión y la contaminación han dañado lagos y ríos y agravado el estrés hídrico.

El agua entra en situación de estrés cuando se utiliza el 20% de los recursos de agua dulce renovable, y en estrés grave a partir del 40%, según el índice de explotación de agua ampliado (WEI+) de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). En la actualidad, el 30% de los europeos y el 20% del territorio se enfrentan cada año a la escasez de agua, de acuerdo con la Comisión Europea.

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Las temperaturas actuales agravan la crisis hídrica de Europa, ya que el calor seca los suelos y reduce el caudal de los ríos. Detrás del calor se encuentra un sistema hídrico ya llevado al límite. Décadas de contaminación, sobreexplotación y mala gestión de los recursos han dañado las masas de agua y han dejado a la UE con pocas reservas para hacer frente a la crisis del agua de hoy.

La UE puso en marcha en junio de 2025 la Estrategia de Resiliencia del Agua para hacer que la Unión sea más resistente frente a la escasez hídrica. La estrategia protege el ciclo del agua, impulsa una economía inteligente en el uso del agua y garantiza el acceso a agua limpia y asequible.

"El agua ya no es solo una inversión ambiental, es una inversión en el bienestar de las personas, en la seguridad alimentaria de Europa, en la salud pública, en la competitividad económica y en la resiliencia. Y si Europa infra-invierte en agua hoy, no serán las instituciones las que sientan primero las consecuencias, serán los ciudadanos", afirmó Thomas Bajada, eurodiputado del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) y ponente de la Estrategia de Resiliencia del Agua en el Parlamento Europeo.

¿Por qué se están agotando los recursos hídricos de Europa?

El estrés hídrico se produce por distintos motivos. Europa depende en gran medida del agua para la agricultura, la industria y la producción de energía, lo que conduce a la sobreexplotación del recurso. La AEMA señala que las captaciones totales se redujeron un 14% entre 2000 y 2023, pero la UE sigue extrayendo alrededor de 200.000 metros cúbicos anuales, a menudo por encima de las tasas de reposición natural.

Esto merma el caudal de los ríos y las aguas subterráneas y deja menos agua en todo el sistema. Nuevas industrias intensivas en agua, como la de semiconductores y los centros de datos, consumen aún más rápido las reservas. Aunque la reutilización de aguas residuales puede disminuir las captaciones, Europa solo recicla el 2,4%.

Europa desperdicia el 23% del agua tratada por una gestión deficiente de las redes públicas de suministro, lo que reduce la oferta. "En toda la Unión seguimos perdiendo volúmenes enormes de agua potable tratada por tuberías envejecidas antes incluso de que llegue a los grifos", advirtió Bajada.

El informe EurEau 2026 apunta a una ligera reducción de las pérdidas de agua en Europa, hasta aproximadamente el 23,5%, frente al 24% del estudio de 2021, pero los estados miembros siguen sin invertir lo suficiente en el mantenimiento de las infraestructuras. Alemania encabeza la lista con 9.000 millones de euros anuales, Francia con 6.500 millones, mientras que Eslovenia invierte apenas unos 100 millones.

El aumento de la urbanización y de la migración incrementará la demanda de agua, sobre todo en el norte y el oeste de Europa, lo que exigirá la modernización y ampliación de las infraestructuras, según el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (EPRS).

El cambio climático agrava esta tendencia. En Europa, las temperaturas aumentan 0,56ºC por década, más que la media mundial de 0,27ºC, según Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la UE. Las sequías han aumentado, afectan a 601.193 kilómetros cuadrados de superficie y dañaron en 2024 33.518 kilómetros cuadrados de bosques y 87.567 kilómetros cuadrados de tierras de cultivo. La AEMA prevé que de aquí a 2050 las sequías se intensificarán y aumentará la evaporación del agua.

Porcentaje de superficie terrestre expuesta a sequía, UE27, 2025-2026

A medida que disminuyen las reservas, la contaminación empeora y reduce el volumen de agua limpia disponible. "La calidad de las aguas subterráneas puede verse afectada por el cambio climático a través de la interdependencia entre contaminación y sobreexplotación. Por ejemplo, si se sobreexplota un acuífero, las concentraciones de nutrientes y sustancias químicas pueden aumentar porque los contaminantes se diluyen menos", explicó la AEMA a Euronews.

La Estrategia de Resiliencia del Agua

"La Estrategia de Resiliencia del Agua cambia algo muy importante, cambia la manera en que pensamos el agua", señaló Bajada. Garantiza el suministro de agua a largo plazo en Europa mediante más de 50 acciones. Su cuadro de seguimiento de acciones controla la aplicación y recoge que tres ya se han completado.

La estrategia aborda la sobreexplotación y la degradación de los suelos protegiendo la cantidad y la calidad del ciclo del agua. La "infraestructura esponja" restaura la capacidad de los ecosistemas para retener, depurar y liberar agua, lo que favorece la biodiversidad. Indicadores compartidos de escasez hídrica y sistemas de alerta temprana vigilan la disponibilidad de agua y el riesgo de sequía y mejoran la preparación.

Para garantizar la calidad, la estrategia reduce la contaminación del agua y elimina los contaminantes del agua potable, protegiendo la salud pública. Una aplicación más estricta de la Directiva Marco del Agua mejora el estado ecológico de ríos y lagos.

El principio de "eficiencia hídrica primero" impulsa una economía inteligente en el uso del agua que minimice el desperdicio antes de recurrir a nuevas fuentes, como la desalación. La UE se ha fijado como objetivo un aumento del diez por ciento de la eficiencia hídrica para 2030 gracias a la reutilización de agua en la agricultura, la industria y el suministro público.

La estrategia limita las necesidades de agua de los sectores industriales y digitales limpios mediante una planificación inteligente, reduce las fugas y pérdidas en las redes de suministro público y refuerza los controles sobre el uso del agua.

El Plan de Acción Digital sobre el agua moderniza la gestión mediante herramientas basadas en datos, como la medición inteligente, las previsiones con inteligencia artificial, la monitorización de la humedad del suelo mediante satélites, el riego digital y los sistemas de detección de fugas.

El objetivo del 10% es una señal política contundente, no la meta final, apuntó Bajada. El cambio climático afecta de forma distinta a las regiones europeas, por lo que un único objetivo no puede servir para todas, explicó, y defendió metas de eficiencia específicas por sector y objetivos a escala de cuenca que tengan en cuenta los diferentes usos y riesgos del agua en la agricultura, la industria, el suministro público y la energía.

El último pilar de la estrategia fomenta el uso de productos eficientes en agua mediante el Reglamento de Ecodiseño y promueve tarifas del agua basadas en el consumo y en la capacidad de pago, con el fin de garantizar un acceso justo y favorecer hábitos de ahorro más inteligentes. Los estados miembros deben informar a la ciudadanía sobre la situación y la gestión del agua en cada país para que participe en los planes nacionales.

Para Bajada, la inversión de 15.000 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones en la estrategia "es un paso muy importante", pero "no basta para responder a la magnitud del desafío hídrico de Europa". La resiliencia del agua, explicó, significa que las familias sigan teniendo agua corriente y que los agricultores puedan seguir produciendo alimentos pese a sequías más prolongadas. Por eso Bajada defiende un presupuesto específico para la resiliencia del agua y que el agua se mantenga como prioridad en el próximo marco financiero plurianual.

¿Qué países sufren más la escasez de agua?

El sur de Europa sigue siendo la región más seca. Su clima cálido y árido incrementa la demanda de agua, principalmente en la agricultura, lo que lleva a utilizar la mayor parte de sus recursos de agua dulce y prácticamente la totalidad durante los meses más calurosos.

En 2023, la escasez de agua afectó al 28% del territorio y al 32% de los europeos, según el informe de la AEMA de 2025. En el sur de Europa, el 30% de la población vive en estrés hídrico permanente, cifra que sube al 70% en verano, cuando aumentan las demandas de agua del turismo, la agricultura y los usos públicos. En respuesta, la región extrae grandes cantidades de agua fósil no renovable, lo que presiona aún más las reservas subterráneas.

Chipre y Malta son los países más afectados. Los últimos datos muestran que Chipre utilizó el 92,1% de sus recursos de agua dulce y Malta el 66,7% en 2023, ambos por encima del umbral del 40% del WEI+. Entre 2020 y 2024, el impacto de la sequía en Chipre aumentó hasta el 12,9% de su territorio y hasta el 57,1% en Malta frente al 6,5% de 2020, según la AEMA.

Condiciones estacionales de escasez de agua en los países europeos en 2023, medidas con el índice de explotación de agua ampliado (WEI+)

Para hacer frente a la escasez, Chipre reutiliza casi el 100% de sus aguas residuales, mientras que Malta solo reutiliza entre el cinco y el diez por ciento. Ambas islas han ampliado sus plantas de desalación, que proporcionan casi toda su agua potable.

El norte y el centro de Europa sufren otro tipo de presión hídrica, aunque se sitúan por debajo del umbral de estrés del WEI+. En 2023, los valores del índice fueron del 0,3% en Suecia, del 4,4% en Alemania y del 8% en Polonia, impulsados sobre todo por la demanda de agua de los sectores industrial y energético. La AEMA señala que el paso a sistemas de refrigeración y combustibles eficientes en agua, el uso de innovaciones tecnológicas y el aprovechamiento del calor residual de las centrales eléctricas podrían reducir las captaciones de agua hasta un 95%.

¿Qué significa la escasez de agua para usted?

La producción de electricidad representa el 33% de las captaciones totales. "Los caudales bajos en los ríos pueden afectar a la generación eléctrica dependiente del agua en centrales térmicas y nucleares o en instalaciones hidroeléctricas y reducir la profundidad de los ríos de flujo libre, lo que repercute en la navegación interior", explicó la AEMA.

Las centrales eléctricas pueden reducir su actividad o incluso detenerla por completo, con impacto en el suministro de energía para ciudadanos e industrias, como ocurre actualmente en Hungría y Rumanía. En Suecia, la central nuclear de Ringhals tuvo que suspender sus operaciones en julio de 2018 cuando la temperatura del agua de mar alcanzó los 25ºC.

La agricultura utiliza el 31% del agua de Europa. Las carencias de recursos provocan cosechas más pequeñas, exponen a los agricultores a pérdidas económicas y de salud y alteran las cadenas de suministro alimentario. Según el EPRS, las pérdidas de cosechas ya han aumentado más de un 30% en la última década respecto a las tendencias previstas. Esto puede generar una inflación prolongada en los precios de los alimentos.

Captaciones totales de agua por sector económico entre 2000-2009, 2010-2019 y 2020-2023 en la UE27

El 21% de las captaciones totales se destina al suministro público de agua. Es aquí donde la ciudadanía percibe más el impacto de las carencias, ya que los gobiernos nacionales limitan el uso de agua para actividades como el lavado, el saneamiento, la cocina o el riego de jardines. Los recortes golpean con más fuerza a las regiones mediterráneas, donde los turistas aumentan el consumo de agua entre 300 y 2.000 litros por persona y día frente a los 125 litros de los residentes, según la AEMA.

Aunque las grandes ciudades suelen contar con planes de preparación frente a la sequía y dan prioridad al suministro de agua potable, los municipios pequeños y los hogares que dependen de pozos privados son a menudo más vulnerables a la escasez, indicó la AEMA a Euronews. "En algunos países, una parte significativa de la población depende de fuentes privadas de agua, menos reguladas y más expuestas a condiciones de escasez", añadió.

La producción industrial emplea el 14% del agua total de la UE. La falta de recursos interrumpe la actividad de sectores intensivos en agua, como el acero, el papel o la industria alimentaria, y puede provocar parones. Esto reduce los ingresos de las empresas, dificulta el pago de préstamos y genera inestabilidad en el sistema bancario. El Banco Central Europeo ha constatado que el 34% de los préstamos empresariales en la zona euro financia sectores intensivos en agua.

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