Oficina delante, fiesta detrás, llega el campeonato de mullet 2026 de Dinamarca
Cuando la vida te da limones, déjate un mullet. El Campeonato de Mullet 2026 se celebró el sábado en Copenhague, con doce aspirantes al título al mejor mullet.
Serio por delante, fiesta por detrás.
El infame peinado mullet, corto por delante y largo por detrás, arrasó en los años 80 y cayó rápidamente en desgracia; la revista de moda 'Vogue' llegó a describirlo como "el peinado más divisivo de la historia".
Sin embargo, en los últimos años el mullet ha vivido un resurgir global.
La revista británica 'i-D' llegó a declarar 2020 "el año del mullet", mientras la pandemia de COVID-19 llevaba a muchos ciudadanos cansados de los confinamientos a dejarse el pelo largo.
Seis años después, el resurgir continúa...
El sábado, un público danés se reunió para el Campeonato de mullet 2026, celebrado en un escenario al aire libre en el centro de Copenhague.
Allí, 12 competidores con peinados muy trabajados y más de mil espectadores celebraron todo lo relacionado con el mullet.
El organizador Steffen Stiw Weber, electricista de 37 años, explicó que el campeonato, que va ya por su cuarta edición, comenzó después de someterse a un trasplante capilar y decidirse a dejarse un mullet.
Al darse cuenta de que no podía participar en un concurso de mullet en Estados Unidos porque no era ciudadano estadounidense, Weber puso en marcha el suyo propio en Dinamarca.
Los participantes en el campeonato del sábado fueron evaluados por el estilo y la originalidad de sus cortes, su puesta en escena y sus "mullet moves", explicó el juez Bobby Agren. Añadió: "Me gusta la finura, el giro, la nostalgia. Me gusta si parece ridículo o quizá feo, pero de una forma bonita".
A cada concursante se le concedieron 60 segundos sobre el escenario para lucir su corte. Tras cada actuación, los jueces levantaban sus cartulinas de puntuación para repartir puntos entre los participantes.
El obrero de la construcción Thomas Berg, de 43 años, se llevó finalmente el primer premio tras dejar boquiabiertos a los jueces saltando frenéticamente en una cama elástica vestido con ropa de gimnasia verde neón. Remató su corte mullet con una cinta naranja en la cabeza.
"Creo que es simplemente divertido, es una gran fiesta", dijo Berg tras recoger su premio. "Está bien salirse un poco de lo establecido".
Numerosos concursos de mullet se organizan ahora en todo el mundo. Bélgica acogió el mes pasado la Copa Europea de mullet.
Weber explica el renovado éxito del corte: "Creo que en nuestra cultura, cuando todo tiene que ser perfecto en las redes sociales y cosas así, por eso la gente necesita destacar entre la multitud".