Los propietarios de viviendas inspeccionaron sus inmuebles por primera vez en semanas, en un recordatorio contundente del coste humano del conflicto. Entre ellos estaba Adnan Kaour, que regresó a su piso con vistas al mar Mediterráneo y descubrió graves daños causados por un ataque en mayo. Asegura que la vivienda representa años de trabajo y recuerdos familiares. Muy cerca, otros vecinos rebuscaban entre cristales rotos y muebles dañados mientras trataban de determinar si sería posible reparar los desperfectos.
Estas visitas se produjeron un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump firmara en Francia un acuerdo preliminar con Irán, destinado a aliviar las tensiones regionales y a abrir un periodo de negociación de 60 días. Aunque ni Israel ni Hezbolá son parte de ese pacto, los habitantes de Tiro expresaron su esperanza de que pueda ayudar a reducir la violencia en el sur del Líbano.
A medida que comienzan los esfuerzos de reconstrucción en varias zonas de Tiro, muchas familias aseguran que su prioridad es recuperar la seguridad, la estabilidad y una vida normal tras meses de incertidumbre.