Imágenes aéreas muestran a vendimiadores avanzando entre los viñedos de Tours-sur-Marne mientras las cuadrillas trabajan bajo temperaturas muy altas.
La ola de calor obliga a adelantar la vendimia y a trabajar con menos personal. La campaña de este año del champán arranca antes que nunca.
En Tours-sur-Marne, cerca de Épernay, la viticultora Ophélie Lapie-Lamiable ha comenzado la vendimia cinco días antes de lo previsto. Afronta el trabajo con solo la mitad de su cuadrilla habitual, ya que los trabajadores temporales han tenido que acortar sus vacaciones de verano.
La maduración se acelera en toda la región y está trastocando los calendarios tanto de los viticultores como de los temporeros.
Las cuadrillas se apresuran para recoger la uva antes de que el calor afecte a su calidad.