Las autoridades ucranianas informaron de que diez personas, entre ellas cuatro menores, resultaron heridas en la región de Járkov después de que bombas aéreas guiadas rusas alcanzaran varios puntos. Uno de los ataques provocó un incendio en un almacén, que lanzó una densa columna de humo mientras los bomberos trabajaban durante la mañana para controlar las llamas. Los responsables también notificaron daños en unas 40 viviendas y en varios vehículos en distritos cercanos.
En el sur de Ucrania, una persona murió y otras cuatro resultaron heridas en la región de Odesa después de que un ataque ruso alcanzara el distrito de Bilhorod-Dnistrovskyi, según las autoridades. El Servicio Estatal de Emergencias indicó que dos camiones cisterna de combustible y otro de gas estacionados a las afueras de una localidad se incendiaron, lo que desencadenó un amplio despliegue de bomberos que lucharon para sofocar las llamas.
Estos últimos ataques se producen mientras continúan los combates en varios frentes, y las autoridades ucranianas advierten de que las infraestructuras civiles siguen siendo vulnerables a los ataques rusos de largo alcance.