Los robots humanoides persiguen el balón, marcan goles y de vez en cuando se caen durante los partidos de fútbol de la RoboCup en Incheon, Corea del Sur.
Las imágenes muestran varios partidos disputándose al mismo tiempo en campos reducidos, mientras los robots pasan, chutan y defienden con una precisión cada vez mayor.
El torneo reúne a equipos que desarrollan robots capaces de jugar al fútbol con una intervención humana limitada. Aunque sus movimientos siguen siendo más lentos y menos fluidos que los de los futbolistas profesionales, los visitantes aseguran que la tecnología está más avanzada de lo que imaginaban.
La RoboCup se considera en gran medida un banco de pruebas para la investigación en robótica, donde los ingenieros perfeccionan el equilibrio, la visión y la toma de decisiones a través de partidos competitivos.