La historia y el arte forense se dan la mano en Budapest, donde los visitantes examinan cráneos de época romana expuestos junto a reconstrucciones faciales realistas, mientras la escultora Emese Gábor recrea rostros antiguos a partir de cráneos impresos en 3D y plastilina.
La exposición del Museo Aquincum, titulada "Once We Were Like You", presenta 16 reconstrucciones faciales a partir de cráneos hallados en el antiguo asentamiento romano de Aquincum, seis de ellas modelos de silicona hiperrealistas realizados por Gabor. Los comisarios Peter Vamos y Lorant Vass utilizan análisis de ADN y antropología para rastrear orígenes tan diversos como Italia, Escocia, Siria y tribus sármatas y celtas, y puede visitarse hasta el 31 de octubre.
Vass explica que los huesos excavados suelen acabar catalogados y almacenados, sin vida ni alma, y que la exposición pretende cambiarlo. Las inflamaciones óseas indican que la mayoría de los habitantes soportó trabajos duros y hambre, lo que los situaría en las capas medias bajas de la sociedad romana, señalan los comisarios, aunque los nombres y oficios que se muestran siguen siendo una ficción basada en datos históricos.