Un incendio forestal en el suroeste de Francia ha dejado al descubierto proyectiles sin detonar de la Segunda Guerra Mundial, lo que ha obligado a los equipos de artificieros a asegurar la zona antes de que los vecinos puedan regresar a sus casas con seguridad.
Las imágenes difundidas muestran el terreno calcinado, sembrado de munición de guerra, mientras los especialistas buscan y recogen proyectiles junto a viviendas.
Las autoridades señalan que parte de la munición llegó a estallar por el calor extremo, lanzando metralla contra edificios cercanos y obligando a establecer un perímetro de seguridad.
Los equipos están retirando los explosivos visibles antes de acometer una operación de limpieza más exhaustiva cuando las condiciones lo permitan.