Miles de visitantes se reunieron en la ciudad rumana de Sighisoara, en el centro de Transilvania, para un festival medieval con caballeros a caballo, trajes de época, música tradicional y exhibiciones de combate. Este evento anual convirtió el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en un escenario que permite asomarse a la vida en la Edad Media, con desfiles que recorren la ciudadela.
El festival permite a los visitantes descubrir armaduras, armas y campamentos medievales, mientras los músicos tocan instrumentos poco habituales como la zanfona, un instrumento del siglo XIV considerado precursor del violín. Los recreadores históricos también mostraron antiguas técnicas de combate con hachas y lanzas.
El legado medieval de Sighisoara se remonta al siglo XII, y los habitantes destacan el papel histórico de la ciudad como centro fortificado que contribuyó a proteger los asentamientos cercanos de Transilvania.