Estudiantes y profesores forjan hierro obtenido en un horno de reducción para convertirlo en un ancla de la época vikinga en Aggersborg, en el norte de Dinamarca. El vídeo muestra al equipo calentando el metal, accionando los fuelles y dando forma al ancla. También se ve navegar por el Limfjord una embarcación reconstruida.
El proyecto utiliza materiales y métodos basados en investigaciones sobre anclas altomedievales. Rowan Taylor, de la National School of Blacksmithing del Reino Unido, explica que las radiografías han permitido identificar las líneas de soldadura y las capas de distintos tipos de hierro, y así el equipo ha podido reproducir la construcción original.
El trabajo muestra cómo los herreros vikingos se adaptaban cuando escaseaba el acero. El ancla está destinada a una embarcación de trabajo reconstruida a partir del barco de Gislinge. El constructor naval Peter Madsbøl presenta también un ancla más sencilla, hecha de madera y piedra.
El experimento pretende mostrar la pericia necesaria para fabricar las herramientas y los barcos que hicieron posibles los viajes vikingos.