En Reikiavik, la participación electoral a mediodía fue mayor que a esa hora en las legislativas de 2024, según informaron los medios locales.
La capital islandesa, Reikiavik, registraba a mediodía del sábado una participación en el referéndum crucial sobre la UE más alta que a la misma hora durante las elecciones parlamentarias del país en 2024, según mostraban el sábado las cifras provisionales.
En las horas posteriores al inicio de la votación del referéndum, que decidirá si se reabren las negociaciones de adhesión a la UE, el 13,7% había votado hasta el mediodía en la circunscripción de Reikiavik Norte, frente a algo más del 10% en las elecciones de 2024. En Reikiavik Sur, algo más del 14% había votado hasta el mediodía, frente a algo más del 11% en las legislativas.
Más del 20% del electorado emitió su voto de forma anticipada antes de la jornada electoral, informó la radiotelevisión pública islandesa 'RÚV'.
Se prevé un resultado muy ajustado, después de que el último sondeo, publicado el viernes, indicara que el 50,4% de los votantes tiene intención de votar que sí y el 49,6% que no.
Los partidarios de la adhesión a la UE sostienen que lo mejor para Islandia es acercarse más a sus vecinos europeos para hacer frente a problemas que no respetan fronteras, como el cambio climático. También afirman que el euro aportaría más estabilidad que la volátil corona islandesa.
Los detractores sostienen que el modelo actual es el adecuado y que Islandia ya disfruta de todas las ventajas de la integración europea sin las cesiones de soberanía que inevitablemente conlleva la plena adhesión. Señalan acuerdos comerciales, como el firmado con China, que consideran más ventajosos.
"Creo que deberíamos formar parte de una unión más amplia. Creo que merece la pena estudiarlo", declaró Unnur Jokulsdottir, jubilada de 71 años, tras depositar su papeleta en el Ayuntamiento de Reikiavik.
En cambio, Olafur Thorsson, comerciante de pescado de 53 años, se mostró escéptico. "Antes me gustaba la Unión Europea, cuando era algo bueno. Pero hoy se ha convertido en una especie de gran prisión económica", afirmó.
El país, con algo menos de 400.000 habitantes, solicitó su ingreso en la UE tras la crisis financiera de 2009, que devastó su economía. Las negociaciones de adhesión quedaron suspendidas en 2013, cuando llegó al poder un Gobierno euroescéptico.
Una victoria del sí desencadenaría la reanudación de las negociaciones con la Comisión Europea, que abarcan 35 ámbitos, desde la economía hasta los derechos humanos.
La cuestión de la pesca, un pilar de la economía islandesa sobre el que Reikiavik quiere mantener un control exclusivo, tendría que negociarse con Bruselas, que en esta ocasión parece más dispuesta a llegar a un compromiso.
En el escenario internacional, el regreso de la guerra a Europa con la invasión rusa de Ucrania ha sacudido las doctrinas de seguridad consolidadas. La imprevisibilidad de Trump y sus amenazas de hacerse con la vecina Groenlandia, a la que ha confundido con Islandia en varias ocasiones, han alimentado la preocupación de los islandeses.
Su isla está situada en una zona estratégica del subártico, no tiene fuerzas armadas y depende para su defensa de la OTAN y de un acuerdo bilateral de 1951 con Estados Unidos.
La UE seguirá muy de cerca el resultado de la votación, ya que no ha incorporado desde 1995 a ningún país rico contribuyente neto a su presupuesto.