Hace 85 años, el decreto de Stalin del 28 de agosto de 1941 desencadenó la deportación masiva de los alemanes de la Unión Soviética. Cerca de un millón de personas fueron despojadas de sus derechos y enviadas por la fuerza hacia el este.
La deportación de los alemanes de la Unión Soviética constituye uno de los capítulos más graves de la historia de esta minoría bajo el régimen de Iósif Stalin.
Un decreto del Presídium del Soviet Supremo de la URSS del 28 de agosto de 1941 ordenó la disolución de la República Socialista Soviética Autónoma de los Alemanes del Volga y el traslado forzoso de su población alemana.
Las autoridades soviéticas acusaron de forma generalizada a los afectados de participar en actividades de espionaje y sabotaje en favor de la Alemania nazi, sin aportar pruebas.
Segunda Guerra Mundial: la Unión Soviética desconfía de su población alemana
Pocas semanas antes del decreto, el 22 de junio de 1941, la Alemania nazi había invadido la Unión Soviética. La operación Barbarroja marcó el comienzo de una "guerra de exterminio motivada por objetivos de poder, económicos e ideológicos racistas", según explica la 'Bundeszentrale für politische Bildung' (bpb).
Tras la invasión, la dirigencia soviética comenzó a considerar cada vez más a la población alemana del país como un potencial riesgo para la seguridad. Las primeras deportaciones de ciudadanos soviéticos de origen alemán habían comenzado incluso antes del decreto del 28 de agosto, entre otros lugares en Crimea y la región de Leningrado.
En los meses siguientes, la población alemana fue deportada hacia el este desde amplias zonas del territorio europeo de la Unión Soviética y otras regiones. Hasta el 25 de diciembre de 1941, las autoridades soviéticas habían registrado 894.626 alemanes deportados.
Las estimaciones varían dependiendo de los criterios temporales y geográficos utilizados. La bpb cifra en alrededor de 900.000 los alemanes de Rusia deportados hacia el este desde finales de agosto de 1941 desde regiones como el Volga, Crimea, el Cáucaso y el sur de Rusia.
Las minorías alemanas ya habían sufrido represiones bajo Stalin antes de 1941. Otro momento determinante fue el pacto Hitler-Stalin de agosto de 1939, que dio paso a un periodo de cooperación entre la Alemania nazi y la Unión Soviética. La invasión alemana de junio de 1941 rompió esa relación y cambió radicalmente la situación de la población de origen alemán bajo dominio soviético.
Desde los años 80, 2,3 millones de repatriados llegaron a Alemania
Más de ocho décadas después, las deportaciones siguen formando parte de la memoria de numerosas familias en Alemania. Alrededor de 2,3 millones de alemanes de Rusia llegaron al país como repatriados, especialmente a partir de las décadas de 1980 y 1990.
Muchas de sus historias familiares están marcadas por la deportación, el trabajo forzoso, la pérdida y décadas de vida bajo el régimen soviético. Según los organizadores, solo en Berlín viven alrededor de 130.000 repatriados alemanes de Rusia.
La base jurídica para su reconocimiento se encuentra en el artículo 116, apartado 1, de la Ley Fundamental alemana, que establece: "Se considera alemán, a efectos de esta Ley Fundamental y salvo regulación legal en contrario, a quien posee la nacionalidad alemana o ha sido acogido en el territorio del Reich alemán, según la situación a 31 de diciembre de 1937, como refugiado o desplazado de etnia alemana, o como su cónyuge o descendiente".
Entre las personalidades alemanas con raíces familiares en esta comunidad se encuentran la cantante Helene Fischer y la modelo Stefanie Giesinger, conocida por 'Germany's Next Topmodel'. Los abuelos de Fischer fueron deportados en 1941 desde la región del mar Negro a Siberia. En 1988, la cantante se trasladó con sus padres a Alemania.
La deportación de los alemanes de Rusia formó parte de una política soviética más amplia de traslados forzosos de poblaciones enteras durante la guerra y los años posteriores. También fueron víctimas de estas políticas, entre otros, chechenos, ingusetios y tártaros de Crimea.
¿Quiénes son los "alemanes de Rusia"?
La historia de estas deportaciones ha vuelto a cobrar relevancia en un contexto en el que cuestiones como la guerra, las dictaduras, las expulsiones y la identidad nacional ocupan de nuevo un lugar destacado en el debate público. La invasión rusa de Ucrania iniciada en febrero de 2022 también ha reavivado el interés por la historia de la Unión Soviética y su legado político.
La 'bpb' define a los "alemanes de Rusia" como los descendientes de colonos procedentes de las regiones germanoparlantes de Europa Central que se establecieron en distintas zonas del Imperio ruso desde la segunda mitad del siglo XVIII.
El término comenzó a utilizarse como concepto colectivo en el siglo XX. Hasta entonces predominaban las diferencias regionales y confesionales entre las comunidades evangélicas, católicas y menonitas asentadas en el Volga, la región del mar Negro, Volinia, el Cáucaso y otras partes del Imperio ruso.
La historia de los alemanes de Rusia es objeto de investigación de la Fundación Cultural de los Alemanes Expulsados para la Ciencia y la Investigación, con sedes en Bonn y Berlín.
También aborda esta cuestión el Centro de Documentación Huida, Expulsión, Reconciliación de Berlín, que se define como un lugar de "aprendizaje y recuerdo" sobre la huida, la expulsión y las migraciones forzadas, tanto desde una perspectiva histórica como contemporánea.