Unos robots humanoides saludan con la mano, realizan tareas domésticas y muestran distintas formas de moverse en una demostración de robótica en Bruselas.
El evento celebrado en el Parlamento Europeo pone de relieve el creciente interés por la robótica, en un momento en que Europa se enfrenta a una población envejecida y a una mano de obra cada vez menor. Los investigadores señalan que estas máquinas humanoides podrían asumir tareas en fábricas sin necesidad de grandes cambios en la infraestructura actual, aunque, por ahora, la tecnología sigue siendo en gran medida experimental.
Los desarrolladores aseguran que la inteligencia artificial está mejorando la capacidad de los robots para percibir su entorno y manipular objetos, lo que les permite trabajar junto a las personas y adaptarse a entornos cambiantes.