Las familias se reunieron en torno a filas de ataúdes, algunas llevaban fotografías de las víctimas, mientras cientos de personas asistían al oficio en esta ciudad del este del país. UNICEF señaló que al menos 26 niños murieron y otros 25 resultaron heridos.
El incendio se declaró en torno a las 9:00, hora local (07:00 GMT), el jueves 11 de septiembre, cuando los alumnos estaban en clase en la escuela primaria Ujamaa, en el barrio de Chimpunda, en la comuna densamente poblada de Kadutu, en Bukavu. A medida que las llamas se propagaban por el edificio de madera, algunos niños se lanzaron desde las plantas superiores, mientras otros corrían hacia las salidas, lo que provocó una estampida en la que varios alumnos fueron pisoteados.
Un informe del Ministerio de Educación congoleño afirmaba que se habían declarado tres incendios en puntos separados entre sí por unos 500 metros, y que algunas víctimas murieron por asfixia. El fuego destruyó además cientos de viviendas, las autoridades locales calculan que alrededor de 300 casas se vieron afectadas, y dejó decenas de heridos. En un momento dado, 21 pacientes se encontraban en cuidados intensivos.
Bukavu, capital de la provincia de Kivu Sur, está bajo el control del grupo armado AFC/M23, respaldado por Ruanda, desde febrero de 2025. Las autoridades de M23 decretaron tres días de luto y en un primer momento cifraron el balance de víctimas mortales en 24, entre ellas 19 niñas y cinco niños, antes de que UNICEF elevara posteriormente la cifra a 26.
La causa del incendio sigue sin conocerse, tanto las autoridades de Kinshasa como la administración de M23 han pedido que se abra una investigación.