La ciberdefensa alemana afronta nuevos retos: el general Volker Pötzsch explica en 'Euronews' cómo Alemania debe reaccionar a ataques híbridos, por qué Ucrania no es modelo y qué papel tendrán los sistemas autónomos.
En el marco del Defence & Space Summit, 'Euronews' ha hablado con el general de división Volker Pötzsch. Desde marzo de 2026 es jefe de Estado Mayor del Comando de Ciberespacio y Espacio de Información.
Este militar, informático de formación, conoce las Fuerzas Armadas alemanas, la Bundeswehr, desde dentro. Su carrera castrense comenzó en la Fuerza Aérea y continuó en el Ministerio de Defensa, de donde pasó al Comando.
¿Cómo debería reaccionar Alemania ante ataques que se sitúan por debajo del umbral de una guerra abierta, como ciberataques, sabotajes y campañas de desinformación?
General Pötzsch: Creo que ya disponemos de un mecanismo de respuesta muy bien establecido. Me refiero a la llamada atribución en tiempos de paz. Ese es el camino por el que nos hemos decantado y considero que es el mejor y probablemente el único que tenemos. Se trata de identificar públicamente a los agresores y aplicar este principio de 'blame and shame' (culpar y avergonzar).
El problema con las amenazas híbridas es cómo responder a la situación que estamos viviendo ahora mismo. Nuestro canciller alemán lo ha resumido muy bien cuando dijo: "Sabemos que no estamos en guerra, pero tampoco estamos en tiempos de paz".
Cuando desarrollamos este mecanismo de atribución, pensábamos en un escenario en el que reinara más o menos la paz, en el que nosotros mismos viviéramos en paz y en el que las acusaciones y la vergüenza surtieran realmente efecto.
Un ejemplo concreto de atribución: en el incidente del dron en Leipzig se responsabilizó a Rusia de un dron cargado con explosivos. Sin embargo, hubo críticas porque el canciller alemán, Friedrich Merz, no compareció ese día personalmente ante la opinión pública para dar una explicación. ¿Cómo lo ve usted?
General Pötzsch: Para mí la cuestión no es quién lo dice. Lo importante es dar realmente la cara ante la ciudadanía y señalar a quién consideramos responsable y a quién podemos demostrarle algo.
Así que, en lo personal, no se trata de si es el canciller o un ministro. Se trata de que Alemania en su conjunto, como Gobierno y como sociedad, señale públicamente a alguien.
¿Cómo percibió la reacción de la opinión pública alemana tras esa atribución? ¿Se sintieron los ciudadanos aliviados porque el Gobierno alemán tomó una posición clara y apuntó directamente a Rusia?
General Pötzsch: En este punto siempre es muy delicado. Por un lado, uno puede sentirse aliviado porque sabe quién le está atacando, quién le amenaza, quién cuestiona nuestro modo de vida. Pero por otro lado la situación se vuelve seria cuando de verdad se puede llamar a alguien por su nombre. Ya no se puede fingir que no hay ataques. Para cada uno de nuestros ciudadanos, y también para nosotros mismos, deja de ser una mera posibilidad y se convierte realmente en un hecho.
Probablemente haya ambas cosas: una sensación de mayor seguridad, porque ahora alguien ha sido identificado, y al mismo tiempo una sensación de mayor inseguridad, porque se ve con más claridad que antes que estamos siendo atacados.
¿Cómo consigue la Bundeswehr mantener la iniciativa frente a estos episodios de guerra híbrida, teniendo en cuenta que Rusia es cada vez más creativa en la ejecución de estas campañas? ¿Cómo logran ir un paso por delante?
General Pötzsch: Lo hacemos aprovechando el conocimiento y la experiencia de nuestro personal militar y civil. En Alemania empezamos muy pronto a crear cursos universitarios y másteres en nuestras propias universidades de la Bundeswehr, en Múnich y Hamburgo. Allí desarrollamos nuestro conocimiento especializado y captamos a nuestro personal.
Por supuesto, trabajamos también en estrecha colaboración con otros centros de investigación, con la industria y, cómo no, dentro de la OTAN y de la UE. En definitiva, se trata de establecer alianzas y compartir información y buenas prácticas. Así intentamos mantenernos en primera línea en términos de calidad.
¿Comparte Berlín esta información sobre la guerra híbrida con otros países miembros de la Unión Europea?
General Pötzsch: Sí, sin duda. Este año se ha creado el Centro de Defensa Cibernética de la UE. Y es, más o menos, el lugar donde debe producirse y se producirá todo este intercambio de información. Esa es la obligación, ese es nuestro compromiso.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado la creación de un mecanismo, inspirado en el artículo 4, para la Unión Europea. Sin embargo, hay críticas de que esto podría duplicar las estructuras de la OTAN en lo relativo a los artículos 4 y 5. ¿Cuál es su opinión?
General Pötzsch: Creo que la duplicación nunca es realmente un problema mientras hagamos bien ambas cosas. Solo tenemos unas fuerzas armadas. Si miramos a Alemania, solo tenemos una Bundeswehr. No existe una Bundeswehr alemana para la OTAN y otra para la UE. Tenemos que operar dentro de ambas estructuras, y a eso estamos muy acostumbrados. Para mí, personalmente, no supone ningún problema.
El pasado fin de semana, el exministro de Defensa ucraniano, Mijailo Fédorov, publicó un vídeo que muestra un posible futuro a la hora de combatir la guerra de Ucrania, con la visión de desplegar robots humanoides en el frente y, más adelante, hacer que robots y drones operen conjuntamente. ¿Ve usted un futuro similar para Alemania?
General Pötzsch: Para empezar, me impresiona sinceramente cómo las fuerzas armadas ucranianas mantienen sus posiciones en el campo de batalla ante esta agresión. Cuando observamos la guerra en Ucrania extraemos muchas lecciones, pero no es un modelo que podamos calcar.
Por supuesto, nosotros también estamos invirtiendo mucho en sistemas autónomos. Pero probablemente los emplearemos de forma diferente y los integraremos en otros ámbitos de nuestro abanico de capacidades.
Siempre que las personas en el campo de batalla estén especialmente expuestas, también apostaremos por utilizar más sistemas autónomos, aunque siempre bajo un control humano muy estricto.
¿Hay algo que no le gustaría tomar como referencia del campo de batalla ucraniano?
General Pötzsch: Ante todo, de verdad desearía que la Bundeswehr nunca se vea en una situación en la que tengamos que librar una guerra de ese tipo. Pero si llegara a suceder, ya no se trataría tanto de lo que queremos, sino más bien de aquello a lo que el conflicto podría obligarnos, o no. Y ese es precisamente el problema.
Estoy convencido de que Alemania, los Estados occidentales y la OTAN cuentan con un espectro de capacidades completamente distinto si pensamos, por ejemplo, en las fuerzas aéreas, navales y similares. La guerra que nosotros libraríamos sería, por tanto, claramente diferente. Pero cómo evolucionaría en la práctica solo puede decirlo la bola de cristal.
Los embajadores de la UE están debatiendo actualmente un informe sobre el nivel de preparación de la defensa europea. Según la información filtrada de ese documento, los 27 Estados miembros de la UE no están ampliando sus capacidades de defensa lo suficientemente rápido como para alcanzar el objetivo fijado para 2030. Desde su punto de vista, ¿cuál es la mayor debilidad de Alemania en estas capacidades y en la consecución de ese objetivo?
General Pötzsch: Preferiría no hablar tanto de debilidades. Creo que, como país, Alemania ha despertado por sí misma y que estamos realizando inversiones enormes, no solo financieras, sino también de personal y de material, para volver a situarnos en un nivel completamente diferente, que nos permita defendernos y contribuir a las capacidades defensivas de la OTAN.
Y, por supuesto, esto es siempre como una competición, una carrera constante. Hay que ser más rápido que el adversario o el competidor. Eso es exactamente lo que intentamos lograr ahora.
Pero también aquí se aplica lo mismo: empezamos a nivel nacional, pero esta carrera se gana o se pierde a nivel multinacional. Por eso la UE y la OTAN son para nosotros los puntos de referencia centrales en los que se concentra todo.
Alemania cuenta con un sector tecnológico y de defensa en crecimiento. Al mismo tiempo, existen grandes compañías como Rheinmetall. ¿Hasta qué punto les resulta fácil a las pequeñas y medianas empresas hacerse un hueco en el mercado alemán?
General Pötzsch: Cada vez es más fácil. Pero desde el punto de vista estructural no lo es tanto. ¿Por qué? Porque, como militar, cuando quiero firmar un contrato con una empresa emergente tengo que asegurarme de que puede prestar sus servicios y suministrar sus productos de forma segura y fiable, en el futuro para casi medio millón de soldados. Eso es una tarea bastante difícil para la mayoría de las startups, incluso para algunas de las llamadas 'unicornios' o 'scaleups'.
Por eso siempre abogo por las alianzas, por asociaciones estratégicas entre una startup y una gran empresa de armamento ya consolidada. No por que la startup sea comprada por esa compañía.
Mantengan su propia cultura, conserven su agilidad. Lo que estas personas pueden hacer en un taller, con un estilo de "hágalo usted mismo", tráiganlo a la mesa. Pero tengan un socio que ya sepa muy bien cómo escalar y cómo proporcionar los servicios seguros y protegidos que necesitan las fuerzas armadas.